<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Opus Dei Testimonios &#187; opus dei</title>
	<atom:link href="http://opusdeit.org/tag/opus-dei/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://opusdeit.org</link>
	<description>Testimonios sobre el Opus Dei y la vida cristiana</description>
	<lastBuildDate>Wed, 08 Sep 2010 14:49:42 +0000</lastBuildDate>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.0</generator>
		<item>
		<title>I. El Opus Dei en el mundo</title>
		<link>http://opusdeit.org/2010/09/i-el-opus-dei-en-el-mundo-3/</link>
		<comments>http://opusdeit.org/2010/09/i-el-opus-dei-en-el-mundo-3/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 08 Sep 2010 14:49:34 +0000</pubDate>
		<dc:creator>opusdeit</dc:creator>
				<category><![CDATA[movimiento Opus Dei]]></category>
		<category><![CDATA[amar al prójimo]]></category>
		<category><![CDATA[apreciar lo cotidiano]]></category>
		<category><![CDATA[buenas intenciones]]></category>
		<category><![CDATA[er agradecidos]]></category>
		<category><![CDATA[opus dei]]></category>
		<category><![CDATA[vivir con sencillez]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opusdeit.org/?p=6941</guid>
		<description><![CDATA[“La herencia de Mons. Escrivá de Balaguer”, escrito por Luis Ignacio Seco. Al aterrizar la muchacha sintió vergüenza torera y, mientras el avión se acercaba lentamente a los edificios del aeropuerto, tomó en firme su decisión: buscaría en la guía telefónica la dirección del Opus Dei en Madrid y acudiría allí directamente, desde Barajas, para [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h2 style="text-align: center">“La herencia de Mons. Escrivá de Balaguer”, escrito por Luis  Ignacio Seco.</h2>
<p>Al aterrizar la muchacha sintió vergüenza torera y, mientras el avión  se acercaba lentamente a los edificios del aeropuerto, tomó en firme su  decisión: buscaría en la guía telefónica la dirección del Opus Dei en  Madrid y acudiría allí directamente, desde Barajas, para enterarse de  una vez y para siempre del asunto. Porque otra como aquélla no le  volvería a pasar en su vida.</p>
<p>Terminado el trabajo que sigue normalmente a todo vuelo, marchó al  aparcamiento, se metió en su coche y, vestida todavía de azafata, se  presentó en la dirección que encontró en la guía: la de la Oficina de  Información del Opus Dei.</p>
<p>–Vengo aquí a saber con detalle lo que es el Opus Dei. Acabo de llegar  de Londres y durante el vuelo me ha ocurrido algo que, la verdad, me ha  llenado de vergüenza, porque soy católica y&#8230;</p>
<p>Lo ocurrido era sencillo. Un pasajero británico, anglicano, entabló  conversación con su vecino, un catolico español, acerca del Opus Dei.  Como éste no hablaba bien el inglés, había solicitado de la azafata que  hiciese ella misma de intérprete, «aunque mejor habría sido que no la  hubiera llamado», porque, mientras el católico «navegaba» sobre el tema,  el anglicano daba muestras cada vez más evidentes de conocerlo en  profundidad, con lo cual el interrogatorio se convirtió al final, tanto  para la azafata como para el pasajero, en una auténtica disertación  sobre el Opus Dei a cargo de aquel señor alto y rubio que desapareció  por la aduana con los demás viajeros procedentes de Londres.</p>
<p>Entre lo que había traducido en el avión y lo que le dijeron aquella  tarde en la oficina, la azafata supo lo que era el Opus Dei y se llevó  además unos cuantos títulos de libros y de folletos, que podía encontrar  en cualquier librería. Sin embargo su mayor sorpresa fue la de  descubrir por su propia cuenta, al darle vueltas a lo que acababa de  conocer, que a lo mejor en el pasaje del avión había alguien del Opus  Dei y que también en el aeropuerto podrían serlo la mujer de la  limpieza, el empleado o el piloto de cualquier compañía, el mecánico, el  técnico de la torre de control, el camarero, la telefonista, el mozo,  la chica que vendía «souvenirs», la florista, el jefe del aeropuerto, el  hombre del quiosco de periódicos, la compañera que pasaba de un avión a  otro a los pasajeros en tránsito o acompañaba a aquellos niños que  viajaban solos, o cualquiera de los que esperaban pacientemente su vuelo  –hombres, mujeres, casados, solteros, viudos, enfermos, sanos–, de  cualquier raza, de cualquier país, de cualquier cultura. «Bueno –seguía  pensando la muchacha, dinamizada por el ritmo de su profesión–, y quien  dice en un aeropuerto lo puede decir también en una estación de trenes o  de autobuses, en el metro o en un barco, en Cabo Cañaveral o en una  nave espacial&#8230; Pero, ¿entonces el Opus Dei&#8230;?».</p>
<p>Efectivamente. Cualquier hombre, cualquier cristiano lo puede comprender  si se detiene un momento en la rabiosa carrera que le lleva a todo gas  hacia cualquier <strong>parte y se para a reflexionar sobre </strong>las cosas  sencillas, mira con ojos más humanos a la gente que se mueve a su  alrededor (¡cuánta petulancia en este «alrededor», que decimos siempre y  que nos convierte en centro <strong>del mundo!), y descubre </strong>esa  formidable dignidad que está al alcance de todos sin más exigencia que  la de la <strong>buena voluntad.</strong></p>
<p>«Desgraciadamente –comenta Michael Kirke en <em>The Word </em>(mayo de  1972) de Dublín– muchas personas son capaces de tener muy buenas  intenciones, pero rara vez de cumplirlas. Hay que enfrentarse a los  hechos tal como son: los cristianos tenemos una triste tendencia –a  veces escandalosa– a permanecer muy por debajo de nuestros ideales. ¿No  es verdad que necesitamos a menudo medios más eficaces para acercarnos  un poco más a esos ideales?&#8230; Eso es lo que e) Opus Dei se propone».<a><br />
</a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opusdeit.org/2010/09/i-el-opus-dei-en-el-mundo-3/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Con los que no pueden ver ni oír</title>
		<link>http://opusdeit.org/2010/09/con-los-que-no-pueden-ver-ni-oir-3/</link>
		<comments>http://opusdeit.org/2010/09/con-los-que-no-pueden-ver-ni-oir-3/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 08 Sep 2010 11:48:01 +0000</pubDate>
		<dc:creator>opusdeit</dc:creator>
				<category><![CDATA[testimonio]]></category>
		<category><![CDATA[amor cristiano]]></category>
		<category><![CDATA[Aragón]]></category>
		<category><![CDATA[familia]]></category>
		<category><![CDATA[misión concreta]]></category>
		<category><![CDATA[opus dei]]></category>
		<category><![CDATA[potencial intelectual]]></category>
		<category><![CDATA[propia dignidad]]></category>
		<category><![CDATA[San Josemaría]]></category>
		<category><![CDATA[sordociegos]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opusdeit.org/?p=6902</guid>
		<description><![CDATA[Vicente Franco Gil trabaja en una Asociación sin ánimo de lucro ubicada en Aragón (España) dedicada a la asistencia de personas sordociegas. En ella también prestan atención a sus familias, y a los profesionales que les cuidan -sus verdaderas manos y oídos-. Este es su testimonio. Los sordociegos son aquellas personas que no pueden emplear [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h2 style="text-align: center">Vicente Franco Gil trabaja en una Asociación sin ánimo de lucro  ubicada en Aragón (España) dedicada a la asistencia de personas  sordociegas. En ella también prestan atención a sus familias, y a los  profesionales que les cuidan -sus verdaderas manos y oídos-. Este es su  testimonio.</h2>
<div><img src="http://www.opusdei.es/image/arag_d3n+201.jpg" alt="Opus Dei - " width="200" height="150" /></div>
<p>Los sordociegos son aquellas personas que no pueden emplear ni la vista  ni el oído. Las entradas comunicativas de estas personas se reducen a  los signos que introducen otras manos sobre las propias. Su mundo  empieza y acaba en las yemas de sus dedos y en su piel.</p>
<p>Es un gran sufrimiento para los padres comprobar cómo, de repente, su  hijo no juega, no aprende a caminar, no se yergue, no responde a los  diferentes tonos de luz ni de sonido… El mundo de la sordoceguera,  desconocido y traumático, deja al ser humano incapacitado con una  crueldad para nosotros incomprensible. Las personas obtenemos un 97% de  la información a través de la vista y el oído; el 3% restante se  consigue por el tacto. Invirtiendo las cifras, obtenemos una idea clara  de cómo es la vida cotidiana de un sordociego y la de su familia.</p>
<p>La primera vez que conocí a un sordociego adolescente, apenas me rozó  con su mano, y sin saber siquiera quién era yo, se arrojó a mi cuello  abrazándome fuertemente, su única posibilidad de mostrar alegría y  cariño. Entonces fue cuando de verdad le escuché. Oí que me decía: <em>“Ayúdame,  que en soledad no puedo vivir, dile a la sociedad que existo, que no me  abandonen, que tengo mis derechos, que puedo sentir, que puedo vibrar,  que puedo compartir, que mi alma, aunque me pesa, rebosa de esperanza,  que estoy aquí&#8230;”</em>.</p>
<div><img src="http://www.opusdei.es/image/encuentro.jpg" alt="Opus Dei - " width="200" height="266" /></div>
<p>Realmente fueron instantes únicos, sencillamente estremecedores, en los  que su vida súbitamente se introdujo en la mía. Esta experiencia me  transformó, trazó un horizonte nuevo para mi existencia. Acto seguido me  vinieron al pensamiento aquellas palabras que relata el Evangelio: <em>“Señor,  ¿cuándo te cubrimos, te alimentamos, te visitamos, te asistimos (&#8230;)?  Nuestro Señor respondió: Cuando con cada uno de estos vuestros hermanos  más débiles y pequeños lo hicisteis, conmigo lo hicisteis”.</em></p>
<p>Y sentí mucha paz.</p>
<p>Pero los buenos sentimientos no son suficientes. Estoy convencido de  que, sin fe, no podría continuar. Desde el principio comprendí que el  Señor tenía una misión concreta para mí, como cristiano, como miembro  del Opus Dei, en el peregrinaje de mi vida: servirle prestando ayuda a  las personas que sufren el déficit sensorial simultáneo de la vista y el  oído; y apoyar a las familias que soportan esta grave y dependiente  discapacidad.</p>
<p>Procuro trabajar con ilusión todos los días para el beneficio de las  personas sordociegas, esforzándome en terminar bien las tareas y  cuidando las cosas pequeñas. Trato de ser un instrumento en las manos de  Dios, y cuando llego a casa y recapacito en la labor que presto, alzo  los ojos al cielo y digo: “<em>Señor soy torpe y aún así confías en mí.  Te doy gracias y te pido perdón por los muchos errores que cometo a lo  largo del día. Mañana lo haré mejor, ayúdame a conducir a mis hermanos  débiles”.</em></p>
<div><img src="http://www.opusdei.es/image/cocina1.jpg" alt="Opus Dei - " width="200" height="150" /></div>
<p>Nunca faltan las encomiendas a San Josemaría y a D. Álvaro del Portillo,  a los que siempre tengo en mi presencia espiritual. Y les pido ayuda  para santificarme en lo ordinario de cada día, para mejorar las  condiciones de vida de las personas sordociegas en todo el mundo, y  lograr el desarrollo máximo de todo su potencial intelectual, humano y  social.</p>
<p>Además de ansiarla yo mismo, procuro involucrar en esta empresa a las  instituciones públicas, a la sociedad y a las propias personas  sordociegas, acompañadas de sus familiares y amigos. Hacen falta, porque  no existen, centros residenciales de referencia y unidades de respiro  para poder alcanzar estos fines. Y a ello me dedico en cuerpo y alma.</p>
<p>Las personas sordociegas son personas con derechos inherentes e  inalienables, como el resto de sus semejantes. Y ante la imposibilidad  de que puedan revindicar por sí mismos su propia dignidad, son los  padres, los tutores y, por ende, el conjunto de la sociedad, los que han  de luchar para que reciban un trato inspirado en los principios de  equidad, justicia y amor cristianos.<a><br />
</a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opusdeit.org/2010/09/con-los-que-no-pueden-ver-ni-oir-3/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El Gobierno de Negrín</title>
		<link>http://opusdeit.org/2010/07/el-gobierno-de-negrin/</link>
		<comments>http://opusdeit.org/2010/07/el-gobierno-de-negrin/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 28 Jul 2010 10:13:52 +0000</pubDate>
		<dc:creator>opusdeit</dc:creator>
				<category><![CDATA[movimiento Opus Dei]]></category>
		<category><![CDATA[fundación]]></category>
		<category><![CDATA[Gobierno de Negrín]]></category>
		<category><![CDATA[Indalecio Prieto]]></category>
		<category><![CDATA[Ministerio de la Guerra]]></category>
		<category><![CDATA[oportunista]]></category>
		<category><![CDATA[opus dei]]></category>
		<category><![CDATA[Unión Soviética]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opusdeit.org/?p=6463</guid>
		<description><![CDATA[&#8220;La fundación del Opus Dei&#8221;. Libro escrito por John F. Coverdale, en el que narra la historia del Opus Dei hasta 1943. El Partido Comunista se mostraba cada vez más contrario a Largo Caballero. Aprovechó los sucesos de mayo en Barcelona y que era el cauce por el cual llegaba la ayuda militar desde la [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h2 style="text-align: center">&#8220;La fundación del Opus Dei&#8221;. Libro escrito por John F. Coverdale, en el que narra la historia del Opus Dei hasta 1943.</h2>
<p>El Partido Comunista se mostraba cada vez más contrario a Largo Caballero. Aprovechó los sucesos de mayo en Barcelona y que era el cauce por el cual llegaba la ayuda militar desde la Unión Soviética para presionar y exigir una mayor centralización, la práctica del terror por parte de la policía, una menor presencia anarquista en el gabinete y el incremento de la influencia soviética en las decisiones militares. Como Largo Caballero se negó a admitir sus exigencias, en mayo de 1937 maquinaron su caída y su sustitución por Juan Negrín. Negrín, socialista, fue diputado desde 1931 y ocupó la cartera de Hacienda en el gobierno de Largo Caballero. Demostró ser un administrador capaz, sin tener especial apoyo político ni poder significativo entre las bases, todo lo cual le hacía aceptable para los grupos políticos dispares partidarios de la República</p>
<p>Como presidente, Negrín fue un oportunista y se mostró dispuesto a cualquier sacrificio con tal de ganar la guerra. Puso a Indalecio Prieto al frente del Ministerio de la Guerra. Nombró también a un segundo socialista, pero no contó para su gobierno con ninguno de la tendencia de Largo Caballero. Los comunistas conservaron sus dos asientos en el Consejo de Ministros. Completaban el gabinete dos republicanos, un nacionalista vasco y un catalán. Negrín invitó a los anarquistas, pero no quisieron entrar.</p>
<p>Podría interpretarse como un revés para los comunistas el hecho de que Indalecio Prieto –decidido anticomunista- se hiciera cargo de un ministerio tan crucial como el de la Guerra. A la larga, sin embargo, Negrín se apoyó cada vez más en el Partido Comunista, gracias a que moderó en cierta manera sus posiciones, a su realismo ante la guerra y al hecho de que el ejército republicano dependía absolutamente de la Unión Soviética. El programa económico del nuevo gobierno restringió el crecimiento y la actividad de la agricultura, redujo el control de los trabajadores en la industria y aumentó el control del gobierno central sobre los aspectos más importantes de la economía.</p>
<p>En marzo de 1938, el Partido Comunista lanzó un ataque político en toda regla sobre Prieto, criticándole por su derrotismo. Mientras el ejército nacional avanzaba a través de Aragón hacia la capital catalana, Prieto se venía abajo. Fue destituido el 5 de abril de 1938, día en que los nacionales alcanzaron a divisar el Mediterráneo. Negrín asumió el cargo del ministro cesado. Sería éste el último cambio de importancia en la composición del gobierno de la República hasta el final de la guerra.<a><br />
</a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opusdeit.org/2010/07/el-gobierno-de-negrin/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>En el sanatorio psiquiátrico del Doctor Suils</title>
		<link>http://opusdeit.org/2010/07/en-el-sanatorio-psiquiatrico-del-doctor-suils/</link>
		<comments>http://opusdeit.org/2010/07/en-el-sanatorio-psiquiatrico-del-doctor-suils/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 27 Jul 2010 09:22:52 +0000</pubDate>
		<dc:creator>opusdeit</dc:creator>
				<category><![CDATA[movimiento Opus Dei]]></category>
		<category><![CDATA[asilo]]></category>
		<category><![CDATA[esperanza]]></category>
		<category><![CDATA[fundación]]></category>
		<category><![CDATA[misa]]></category>
		<category><![CDATA[opus dei]]></category>
		<category><![CDATA[respeto]]></category>
		<category><![CDATA[sanatorio psiquiátrico]]></category>
		<category><![CDATA[testimonio]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opusdeit.org/?p=6445</guid>
		<description><![CDATA[&#8220;La fundación del Opus Dei&#8221;. Libro escrito por John F. Coverdale, en el que narra la historia del Opus Dei hasta 1943. El doctor Suils, antiguo compañero de colegio de Escrivá en Logroño, ya había dado asilo a varias personas en una clínica psiquiátrica que dirigía en Madrid. Aunque no había visto a Escrivá desde [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h2 style="text-align: center">&#8220;La fundación del Opus Dei&#8221;. Libro escrito por John F. Coverdale, en el que narra la historia del Opus Dei hasta 1943.</h2>
<p>El doctor Suils, antiguo compañero de colegio de Escrivá en Logroño, ya había dado asilo a varias personas en una clínica psiquiátrica que dirigía en Madrid. Aunque no había visto a Escrivá desde el colegio, se ofreció para acogerle en cuanto supo de su difícil situación. El doctor Herrero Fontana trasladó a Escrivá en un coche del hospital en el que trabajaba desde su casa hasta la clínica. Escrivá ocupó el asiento posterior. Herrero dijo al miliciano que conducía que el paciente estaba loco, pero que no era peligroso. Durante el traslado hacia la clínica, Escrivá hablaba consigo mismo, afirmando de vez en cuando que era el doctor Marañón, un conocido médico y escritor. El hecho convenció al conductor, que comentó: “Si está tan loco, es mejor fusilarlo y no gastar tiempo con él”.</p>
<p>Para cuando Escrivá llegó a la clínica, era probable que los nacionales conquistaran Madrid en pocas semanas. Sin embargo, sus asaltos a la ciudad fueron rechazados por las milicias populares y las Brigadas Internacionales. Se hacía paulatinamente más claro que España se enfrentaría a una guerra civil larga y que, aunque eventualmente ganasen los nacionales, necesitarían mucho tiempo para tomar la capital.</p>
<p>Pronto se reunió con Escrivá en la clínica su hermano Santiago. González Barredo y Jiménez Vargas, que había sido arrestado y encarcelado por poco tiempo, también buscaron escondite allí, pero enseguida decidieron irse. González Barredo encontró varios refugios temporales en Madrid, y Jiménez Vargas se alistó en una brigada anarquista. Para evitar luchar a favor de un régimen que estaba persiguiendo a la Iglesia, se puso inyecciones que le provocaron fiebre. A pesar de todo, las autoridades militares ordenaron su traslado al frente.</p>
<p>La clínica estaba lejos de ser un escondite seguro. Un día, en un registro, los milicianos se llevaron a uno de los pacientes. Otro día, apareció un grupo de milicianos debido a un soplo de que algunos de los pacientes, en realidad, eran refugiados políticos. Mientras ponían en fila a los internos, uno de los pacientes reales se acercó hasta un miliciano y preguntó si su subfusil ametrallador era un instrumento de viento o de cuerda. El hecho asustó tanto al miliciano que se fueron sin hacer el registro, convencidos de que allí estaban todos locos de remate.</p>
<p>Una de las enfermeras, sin embargo, sospechaba que algunos de los pacientes no estaban tan locos como pretendían. Tras varios días en la clínica, Escrivá pudo celebrar la Misa a diario en su habitación. Una enfermera de confianza se sentaba en un sofá en el vestíbulo de fuera. Si parecía que alguien iba a entrar en la habitación, avisaba a Escrivá para que cerrase las puertas del armario donde había preparado las cosas para la Misa. Después de la Misa daba la Sagrada Comunión a algunos de los refugiados. Cuando se marchó en marzo, les dejó varias Hostias consagradas envueltas una por una en papel de fumar. Así, después de su marcha podrían recibir la Sagrada Comunión, a la vez que respetaban las leyes litúrgicas de aquel tiempo que prohibían a los laicos tocar las formas consagradas. Uno de los presentes comentaría después: “Recuerdo con todo detalle esta escena porque me impresionó el profundo respeto que tenía por la Sagrada Forma”[1].</p>
<p>Los meses pasados en la clínica fueron de intenso sufrimiento. Había poca comida y estaban casi sin calefacción. Escrivá padeció un fuerte ataque de reuma, que le mantuvo en cama durante dos semanas. Peor que las privaciones físicas eran el aislamiento, la necesidad de fingir la locura y, sobre todo, la inseguridad sobre los demás miembros de la Obra, cuyas situaciones eran muy precarias.</p>
<p>[1] Ibid. p. 142<a><br />
</a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opusdeit.org/2010/07/en-el-sanatorio-psiquiatrico-del-doctor-suils/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Franco toma el poder en la España Nacional</title>
		<link>http://opusdeit.org/2010/07/franco-toma-el-poder-en-la-espana-nacional/</link>
		<comments>http://opusdeit.org/2010/07/franco-toma-el-poder-en-la-espana-nacional/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 27 Jul 2010 07:47:20 +0000</pubDate>
		<dc:creator>opusdeit</dc:creator>
				<category><![CDATA[movimiento Opus Dei]]></category>
		<category><![CDATA[Ejército de Africa]]></category>
		<category><![CDATA[Franco]]></category>
		<category><![CDATA[fundación]]></category>
		<category><![CDATA[Junta de Defensa Nacional]]></category>
		<category><![CDATA[Madrid]]></category>
		<category><![CDATA[mando único]]></category>
		<category><![CDATA[opus dei]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opusdeit.org/?p=6432</guid>
		<description><![CDATA[&#8220;La fundación del Opus Dei&#8221;. Libro escrito por John F. Coverdale, en el que narra la historia del Opus Dei hasta 1943. En los dos primeros meses de la guerra, la Junta de Defensa Nacional no desarrolló una estructura de gobierno ni una política común para las zonas de España bajo su control. Los jefes [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h2 style="text-align: center">&#8220;La fundación del Opus Dei&#8221;. Libro escrito por John F. Coverdale, en el que narra la historia del Opus Dei hasta 1943.</h2>
<p>En los dos primeros meses de la guerra, la Junta de Defensa Nacional no desarrolló una estructura de gobierno ni una política común para las zonas de España bajo su control. Los jefes militares de los distintos frentes disfrutaron de gran autonomía y a menudo se produjeron discordias entre ellos.</p>
<p>Conforme se acercaban a Madrid, la necesidad de un mando único se hacía más urgente. A las alturas de septiembre de 1936, Franco no era miembro de la Junta, pero sí tenía gran autoridad en el bando nacional por estar al mando del Ejército de Africa y por haber conseguido las ayudas alemana e italiana. El 29 de septiembre, la Junta le nombró generalísimo y jefe del estado y le confirió todos los poderes.</p>
<p>Inmediatamente, Franco sustituyó la Junta de Defensa Nacional por una junta técnica, en la que sólo había un miembro de la Junta recién disuelta. No se pensó este nuevo organismo como una solución a largo plazo, sino como un ente supervisor de las operaciones bélicas. Funcionó como gobierno en la zona nacional durante un año y medio hasta que Franco nombró un gabinete convencional.<a><br />
</a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opusdeit.org/2010/07/franco-toma-el-poder-en-la-espana-nacional/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Dimensión internacional de la Guerra Civil</title>
		<link>http://opusdeit.org/2010/07/dimension-internacional-de-la-guerra-civil/</link>
		<comments>http://opusdeit.org/2010/07/dimension-internacional-de-la-guerra-civil/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 26 Jul 2010 12:12:48 +0000</pubDate>
		<dc:creator>opusdeit</dc:creator>
				<category><![CDATA[movimiento Opus Dei]]></category>
		<category><![CDATA[bombarderos]]></category>
		<category><![CDATA[Brigadas Internacionales]]></category>
		<category><![CDATA[Dimensión internacional]]></category>
		<category><![CDATA[fundación]]></category>
		<category><![CDATA[guerra civil]]></category>
		<category><![CDATA[Mussolini]]></category>
		<category><![CDATA[opus dei]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opusdeit.org/?p=6412</guid>
		<description><![CDATA[&#8220;La fundación del Opus Dei&#8221;. Libro escrito por John F. Coverdale, en el que narra la historia del Opus Dei hasta 1943. La Guerra Civil se convirtió rápidamente en un acontecimiento internacional. Ambos bandos buscaron con prontitud armamento y ayuda de los países que podrían simpatizar con su causa. En los primeros días de la [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h2 style="text-align: center">&#8220;La fundación del Opus Dei&#8221;. Libro escrito por John F. Coverdale, en el que narra la historia del Opus Dei hasta 1943.</h2>
<p>La Guerra Civil se convirtió rápidamente en un acontecimiento internacional. Ambos bandos buscaron con prontitud armamento y ayuda de los países que podrían simpatizar con su causa.</p>
<p>En los primeros días de la guerra, los nacionales acudieron a Alemania e Italia para pedir armas; los republicanos, a Francia. Alemania envió bombarderos –muy útiles para facilitar que el Ejército de África cruzara el estrecho de Gibraltar-, cazas, piezas de artillería antiaérea, ametralladoras y fusiles. Paco más tarde, Mussolini también suministró aviones.</p>
<p>Lógicamente, el gobierno frentepopulista francés simpatizaba con los republicanos. De todas formas, el primer ministro, el socialista Leon Blum, resolvió no involucrar al país en la guerra española para no provocar a los católicos y a la derecha francesa. Con esta medida también evitó enemistarse con el Reino Unido, que prefería mantenerse al margen del conflicto español. En efecto, Francia no prestó ayuda oficial a la República, pero facilitó el envío a España de aviones y armamento por vías extraoficiales.</p>
<p>En 1936, la principal preocupación exterior de la Unión Soviética era la Alemania nazi. Stalin adoptó una actitud conciliadora hacia Gran Bretaña y Francia, con la esperanza de contar con su apoyo en el caso de conflicto con Alemania. Por otra parte, había comenzado una campaña internacional para que los partidos comunistas y socialistas de Europa occidental se unieran en frentes populares que pararan el auge del fascismo y del nazismo. La Unión Soviética proporcionó ayuda financiera a la República y utilizó su red mundial de propaganda para conseguir apoyos, pero no envió armamento a España hasta más tarde.</p>
<p>El 30 de julio de 1936 se estrelló en el Marruecos francés un bombardero italiano que se dirigía a la zona española de la colonia. Este hecho puso en evidencia el apoyo de Italia al bando nacional. París y Londres hicieron un llamamiento internacional para no intervenir en España. Las principales potencias europeas se mostraron de acuerdo, salvo Alemania e Italia que continuaron enviando material a los rebeldes. En octubre de 1936, la Unión Soviética comenzó a proporcionar armas a la República. El Comintern, por su parte, promovió las Brigadas Internacionales para luchar junto al ejército republicano.</p>
<p>Durante la guerra, ambos bandos recibieron sustanciosa ayuda extranjera, aunque los historiadores están en desacuerdo en cuanto a la cantidad. Se estima que la República recibió entre 1200 y 1800 aviones. El número de los enviados al ejército nacional varía entre 1250 y 1500. Por otra parte, las Brigadas Internacionales alistaron a favor de la República a un número indeterminado de voluntarios: 30.000 según unos, 100.000 según otros. Lo más eficaz y valioso del armamento llegado de la Unión Soviética fueron los carros de combate. Pero no lo fueron tanto como toda la ayuda alemana e italiana a los nacionales.<a><br />
</a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opusdeit.org/2010/07/dimension-internacional-de-la-guerra-civil/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Capítulo 12. Los comienzos de la Guerra Civil (julio de 1936 — marzo de 1937)</title>
		<link>http://opusdeit.org/2010/07/capitulo-12-los-comienzos-de-la-guerra-civil-julio-de-1936-%e2%80%94-marzo-de-1937/</link>
		<comments>http://opusdeit.org/2010/07/capitulo-12-los-comienzos-de-la-guerra-civil-julio-de-1936-%e2%80%94-marzo-de-1937/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 26 Jul 2010 10:18:36 +0000</pubDate>
		<dc:creator>opusdeit</dc:creator>
				<category><![CDATA[movimiento Opus Dei]]></category>
		<category><![CDATA[19 de julio de 1936]]></category>
		<category><![CDATA[asesinato de Calvo Sotelo]]></category>
		<category><![CDATA[Casares Quiroga]]></category>
		<category><![CDATA[fundación]]></category>
		<category><![CDATA[nsurrección militar]]></category>
		<category><![CDATA[opus dei]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opusdeit.org/?p=6408</guid>
		<description><![CDATA[El levantamiento militar &#8220;La fundación del Opus Dei&#8221;. Libro escrito por John F. Coverdale, en el que narra la historia del Opus Dei hasta 1943. El asesinato de Calvo Sotelo confirmó a los conspiradores militares y a sus partidarios civiles en su opinión de que el Gobierno no tenía voluntad o era incapaz de controlar [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h1 style="text-align: center">El levantamiento militar</h1>
<h2 style="text-align: center">&#8220;La fundación del Opus Dei&#8221;. Libro escrito por John F. Coverdale, en el que narra la historia del Opus Dei hasta 1943.</h2>
<p style="text-align: left">El asesinato de Calvo Sotelo confirmó a los conspiradores militares y a sus partidarios civiles en su opinión de que el Gobierno no tenía voluntad o era incapaz de controlar la situación; pensaban que España degeneraba rápidamente en el caos y la revolución. El plan último de los conspiradores preveía un levantamiento militar el 18 de julio con el que esperaban hacerse rápidamente con el poder. Al principio, los rebeldes no tenían ningún nombre, pero a las pocas semanas empezaban a llamarse “nacionales”.</p>
<p>La Guerra Civil comenzó, de hecho, un día antes de lo previsto, el 17 de Julio de 1936, con el alzamiento del Ejército en Marruecos. Pronto se propagó al resto del país. Los líderes eran, sobre todo, oficiales jóvenes, ya que la mayoría de los generales más antiguos se oponían a la rebelión o estaban indecisos. Parte importante del Ejército de Tierra y la Marina y el Ejército del Aire casi en bloque se negaron a unirse al levantamiento militar. En muchas zonas, la Guardia Civil y la Guardia de Asalto lucharon vigorosamente contra las unidades del ejército sublevadas.</p>
<p>Desconcertado por la insurrección militar contra su gobierno, el presidente Casares Quiroga dimitió. Su sustituto, el republicano moderado Martínez Barrio, intentó llegar a un acuerdo con los líderes nacionales, pero fracasó y a las pocas horas fue sustituido por José Giral, un republicano de izquierdas que había ocupado el cargo de ministro de la Marina. Giral formó un nuevo gobierno compuesto por completo de liberales de clase media, que desde el principio contó con el apoyo explícito de socialistas, anarquistas y comunistas. El 19 de julio de 1936, urgido por los socialistas y anarquistas, dio un paso crucial para el desarrollo posterior de los acontecimientos: armó a la población. Las milicias de izquierda se echaron a la calle. Esta decisión llevó a unirse a los nacionales a muchos jefes militares que hasta entonces no se habían decantado.</p>
<p>El 20 de julio de 1936 el país estaba dividido, más o menos claramente, en dos zonas. Las fuerzas republicanas ocupaban aproximadamente dos tercios del territorio, con la mayor parte de la costa atlántica y toda la mediterránea, excepto una zona cercana a Cádiz. Los nacionales habían tomado gran parte de la mitad norte del país, salvo Cataluña, el País Vasco, Santander y Asturias. En el sur, tan sólo ocupaban pequeños enclaves alrededor de Sevilla y Córdoba, y una zona de gran importancia estratégica en torno a Cádiz, que les permitiría trasladar tropas a la península desde el norte de Africa, también controlado por los nacionales.<a></a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opusdeit.org/2010/07/capitulo-12-los-comienzos-de-la-guerra-civil-julio-de-1936-%e2%80%94-marzo-de-1937/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La Academia DYA</title>
		<link>http://opusdeit.org/2010/07/la-academia-dya/</link>
		<comments>http://opusdeit.org/2010/07/la-academia-dya/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 23 Jul 2010 12:03:11 +0000</pubDate>
		<dc:creator>opusdeit</dc:creator>
				<category><![CDATA[movimiento Opus Dei]]></category>
		<category><![CDATA[Academia DYA]]></category>
		<category><![CDATA[fundación]]></category>
		<category><![CDATA[jóvenes]]></category>
		<category><![CDATA[opus dei]]></category>
		<category><![CDATA[profesores]]></category>
		<category><![CDATA[San Josemaría]]></category>
		<category><![CDATA[“Dios y Audacia”]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opusdeit.org/?p=6347</guid>
		<description><![CDATA[&#8220;La fundación del Opus Dei&#8221;. Libro escrito por John F. Coverdale, en el que narra la historia del Opus Dei hasta 1943. En este contexto tan poco propicio Escrivá decidió que había llegado la hora de abrir el primer centro del Opus Dei. El apartamento que había alquilado para su familia en diciembre de 1932 [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h2 style="text-align: center">&#8220;La fundación del Opus Dei&#8221;. Libro escrito por John F. Coverdale, en el que narra la historia del Opus Dei hasta 1943.</h2>
<p>En este contexto tan poco propicio Escrivá decidió que había llegado la hora de abrir el primer centro del Opus Dei. El apartamento que había alquilado para su familia en diciembre de 1932 servía para conocer y hablar con estudiantes y otras personas, pero no era adecuado a largo plazo. Además de que el piso era pequeño, no era justo hacer que su familia aguantara el continuo trasiego de gente joven por su hogar, máxime cuando esperaba que el movimiento de gente aumentaría con el tiempo. Por otra parte, debido a la tensa situación política de la época, la policía desconfiaba de las reuniones a las que no encontraba explicación, especialmente si los reunidos eran estudiantes universitarios. El Opus Dei necesitaba un lugar donde se pudieran reunir grupos de gente joven, sin despertar sospechas injustificadas.</p>
<p>Su experiencia docente en el Instituto Amado de Zaragoza y en la Academia Cicuéndez de Madrid convenció a Escrivá de que la mejor solución sería una academia privada. Se trataría de una actividad profesional secular, de acuerdo con el carácter del Opus Dei, que además de proporcionar un lugar adecuado para clases y reuniones de estudiantes, ayudaría a conocer a alumnos y profesores que entendieran el mensaje del Opus Dei.</p>
<p>Aunque no tenía dinero para abrir una academia, a comienzos de 1933 Escrivá empezó a hablar con posibles profesores. Quizás porque sus recursos eran tan escasos, decidió llamar DYA a la futura academia: DYA era el acrónimo de las dos materias que se impartirían, Derecho y Arquitectura, pero sobre todo de “Dios y Audacia”. Durante el verano de 1933, Zorzano y Barredo viajaron a Madrid y buscaron un local para la academia; querían abrir sus puertas a primeros de octubre, con el comienzo del año académico.</p>
<p>No fue fácil encontrar un local adecuado a un precio asequible. En varias ocasiones parecía que lo habían conseguido, pero los acuerdos se venían abajo en el ultimo minuto. Cuando comenzó el curso académico, los miembros del Opus Dei seguían visitando pisos que o no reunían condiciones o estaban fuera de sus posibilidades.</p>
<p>Se encontraban impacientes por empezar. El 6 de octubre Escrivá apuntaba: “No pierdo la paz, pero hay ratos en que me parece que me va a explotar la cabeza, tantas cosas de gloria de Dios —su O.— bullen en mí, y tanta pena me da ver que no comienzan a cristalizarse todavía en algo tangible”[1]. Unos días después añadía: “18‑X‑1933: Me duele la cabeza. Sufro, por mi falta de correspondencia y porque no veo moverse a la Obra”[2]. A principios de noviembre comentó: “Estos días, ¡otra vez!, andamos buscando piso. ¡Cuántos escalones, y cuántas impaciencias! Él me perdone”[3].</p>
<p>Finalmente, a mediados de noviembre encontraron un piso de cuatro habitaciones en el número 33 de la calle Luchana, cerca del nuevo campus de la Universidad de Madrid, en las afueras de la ciudad. Llenos de optimismo, comprobaron que servía para sus necesidades y calcularon que podrían pagar el alquiler con las cuotas de los alumnos y donativos de amigos. Zorzano, uno de los pocos miembros de la Obra que tenía un sueldo fijo, firmó el contrato de alquiler. Ricardo Fernández Vallespín, el arquitecto que se había incorporado al Opus Dei en octubre, empezó a buscar muebles de segunda mano en El Rastro.</p>
<p>[1] Andrés Vázquez de Prada. Ob. cit. p. 506</p>
<p>[2] Ibid. p. 506</p>
<p>[3] Ibid. p. 507<a><br />
</a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opusdeit.org/2010/07/la-academia-dya/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Capítulo 8. Poner los cimientos (1933)</title>
		<link>http://opusdeit.org/2010/07/capitulo-8-poner-los-cimientos-1933/</link>
		<comments>http://opusdeit.org/2010/07/capitulo-8-poner-los-cimientos-1933/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 23 Jul 2010 11:35:06 +0000</pubDate>
		<dc:creator>opusdeit</dc:creator>
				<category><![CDATA[movimiento Opus Dei]]></category>
		<category><![CDATA[Círculos de San Rafael]]></category>
		<category><![CDATA[formación religiosa]]></category>
		<category><![CDATA[fundación]]></category>
		<category><![CDATA[jóvenes]]></category>
		<category><![CDATA[opus dei]]></category>
		<category><![CDATA[proyectos apostólicos]]></category>
		<category><![CDATA[virtudes naturales]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opusdeit.org/?p=6328</guid>
		<description><![CDATA[Los primeros círculos de San Rafael &#8220;La fundación del Opus Dei&#8221;. Libro escrito por John F. Coverdale, en el que narra la historia del Opus Dei hasta 1943. 1933 trajo consigo progresos esperanzadores. Un año antes Escrivá había conocido a un joven estudiante de medicina llamado Juan Jiménez Vargas. El cuatro de enero de 1933 [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h1 style="text-align: center">Los primeros círculos de San Rafael</h1>
<h2 style="text-align: center">&#8220;La fundación del Opus Dei&#8221;. Libro escrito por John F. Coverdale, en el que narra la historia del Opus Dei hasta 1943.</h2>
<p>1933 trajo consigo progresos esperanzadores. Un año antes Escrivá había conocido a un joven estudiante de medicina llamado Juan Jiménez Vargas. El cuatro de enero de 1933 le explicó sus proyectos apostólicos, en particular sus planes para dar formación doctrinal religiosa a los jóvenes. Rápidamente, Vargas convenció a un grupo de amigos suyos para que le ayudaran a dar catequesis en el barrio de Los Pinos, donde hacía poco Escrivá había ofrecido su ayuda a las monjas en la catequesis de niños pobres. Pronto, Vargas y algunos de sus amigos acudieron con Escrivá a visitar a enfermos desamparados en hospitales o en sus casas.</p>
<p>Escrivá invitó a Vargas a asistir a las clases de formación religiosa. La primera tuvo lugar el 21 de enero de 1933, en la sala de visitas de Porta Coeli, un asilo para pilluelos, donde Escrivá echaba una mano de vez en cuando. Aunque había invitado a esta clase a bastantes jóvenes, y había rezado mucho por ellos, sólo acudieron Vargas y otros dos estudiantes de medicina. Terminada la clase, Escrivá condujo a los tres jóvenes a la capilla, para la bendición. Años después recordaba la escena: “Al terminar la clase, fui a la capilla con aquellos muchachos, tomé al Señor sacramentado en la custodia, lo alcé, bendije a aquellos tres&#8230;, y yo veía trescientos, trescientos mil, treinta millones, tres mil millones&#8230;, blancos, negros, amarillos, de todos los colores, de todas las combinaciones que el amor humano puede hacer”[1]. Uno de los tres no volvió; los otros dos sí.</p>
<p>Aquella reunión del 21 de enero de 1933 fue el primero de los que Escrivá llamaría después Círculos de San Rafael: clases breves y prácticas de formación cristiana en las que los jóvenes aprenderían a poner en práctica las virtudes naturales y sobrenaturales, para convertirse en hombres y mujeres de oración y para vivir una vida más cristiana. Aunque Escrivá había trabajado con jóvenes desde la fundación del Opus Dei, consideraba que este primer círculo de San Rafael señalaba el comienzo de la Obra de San Rafael, es decir, del apostolado organizado del Opus Dei con los jóvenes.</p>
<p>[1] Andrés Vázquez de Prada. Ob. cit. p. 482<a><br />
</a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opusdeit.org/2010/07/capitulo-8-poner-los-cimientos-1933/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La Obra de los santos Rafael, Miguel y Gabriel</title>
		<link>http://opusdeit.org/2010/07/la-obra-de-los-santos-rafael-miguel-y-gabriel/</link>
		<comments>http://opusdeit.org/2010/07/la-obra-de-los-santos-rafael-miguel-y-gabriel/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 23 Jul 2010 11:10:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>opusdeit</dc:creator>
				<category><![CDATA[movimiento Opus Dei]]></category>
		<category><![CDATA[apostolados]]></category>
		<category><![CDATA[arcángeles]]></category>
		<category><![CDATA[curso de retiro]]></category>
		<category><![CDATA[formación espiritual]]></category>
		<category><![CDATA[fundación]]></category>
		<category><![CDATA[jóvenes]]></category>
		<category><![CDATA[opus dei]]></category>
		<category><![CDATA[vocación al celibato]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opusdeit.org/?p=6319</guid>
		<description><![CDATA[&#8220;La fundación del Opus Dei&#8221;. Libro escrito por John F. Coverdale, en el que narra la historia del Opus Dei hasta 1943. Durante el retiro, Escrivá vio cómo estructurar los incipientes apostolados del Opus Dei que, aunque pequeños, ya alcanzaban a un amplio abanico de gente. A partir de entonces, hablaría de tres obras de [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h2 style="text-align: center">&#8220;La fundación del Opus Dei&#8221;. Libro escrito por John F. Coverdale, en el que narra la historia del Opus Dei hasta 1943.</h2>
<p>Durante el retiro, Escrivá vio cómo estructurar los incipientes apostolados del Opus Dei que, aunque pequeños, ya alcanzaban a un amplio abanico de gente. A partir de entonces, hablaría de tres obras de apostolado, confiadas a cada uno de los tres arcángeles mencionados en las Escrituras. La formación espiritual de los estudiantes y demás gente joven sería confiada a san Rafael y al apóstol san Juan. La formación de los miembros del Opus Dei que habían acogido una vocación al celibato en medio del mundo, a san Miguel y al apóstol san Pedro. Finalmente, el apostolado con la gente casada y la formación de los miembros casados del Opus Dei, a san Gabriel y al apóstol san Pablo.</p>
<p>Todas las futuras actividades del Opus Dei entrarían en una de estas tres Obras, a las que Escrivá llamaría de San Rafael, de San Miguel y de San Gabriel. Había estado pensando en fundar una asociación para gente joven, con el nombre de Pía Unión de Santa María de la Esperanza, afín a la Sociedad del Santo Nombre o a la Legión de María. Antes de asistir al curso de retiro había hablado sobre este asunto con el Padre Postius, su director espiritual tras la disolución de la Compañía de Jesús. Habían convenido que sería mejor no formar ninguna asociación, sino simplemente dar formación a la gente joven –tal vez mediante una academia como la Cicuéndez, donde daba clase–. Durante el retiro se reafirmó en esa convicción.<a><br />
</a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opusdeit.org/2010/07/la-obra-de-los-santos-rafael-miguel-y-gabriel/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>
