Oración para la devoción privada.

Oh Dios, Padre de misericordia, que confiaste al hombre la tierra para que la trabajara y así te diera gloria: Tú has concedido a tu siervo Toni la gracia de ejercer su profesión con competencia y visión sobrenatural.

Ayúdame también a mí a honrarte a través del cumplimiento del trabajo profesional y haz que mi ejemplo arrastre a muchos a descubrir la dignidad y el sentido divino de sus tareas diarias.

Dígnate glorificar a tu siervo Toni y concédeme por su intercesión el favor que te pido … Amén.

Padre nuestro, Ave María, Gloria.

De conformidad con los decretos del Papa Urbano VIII, declaramos que en nada se pretende prevenir el juicio de la autoridad eclesiástica y que esta oración no tiene finalidad alguna de culto público.