35 mensajes del Papa en Sidney

encuentros de jóvenes católicos  Tagged , , , , , , No Comments »

“Profetas de una nueva época”, ha llamado Benedicto XVI a los jóvenes en Australia. Para quienes han estado y para quienes no, resumimos en 35 ideas breves algunas intervenciones del Santo Padre

1. “Como fuente de nuestra vida nueva en Dios, el Espíritu Santo también es, de un modo muy real, el alma de la Iglesia, el amor que nos une al Señor y entre nosotros, y la luz que abre nuestros ojos para ver las maravillas de la gracia de Dios en todos nosotros”. MC

Opus Dei -

2. “Tenemos que permitir que el amor de Dios penetre en la dura costra de nuestra indiferencia, de nuestra aridez espiritual, de nuestro conformismo ciego con el espíritu de nuestro tiempo. Solo entonces podemos permitirle que encienda nuestra imaginación y plasme nuestros deseos más profundos. Por eso, la oración es tan importante: la oración cotidiana privada en la tranquilidad de nuestros corazones y ante el Santísimo Sacramento y la oración litúrgica en el corazón de la Iglesia”. MC

3. “Jóvenes: ¿qué dejaréis a la próxima generación? ¿Estáis construyendo vuestras vidas sobre bases sólidas? ¿Estáis viviendo vuestras vidas, dejando espacio al Espíritu en un mundo que quiere olvidar a Dios, o incluso rechazarlo en nombre de un falso concepto de libertad? ¿Cómo estáis usando los dones que se os han dado, la “fuerza” que el Espíritu Santo está dispuesto a difundir ahora sobre vosotros?”. MC

4. “Una nueva generación de cristianos está llamada a contribuir a la construcción de un mundo en el que la vida sea acogida, respetada y cuidada con atención, no rechazada o temida como una amenaza y por tanto, destruida. Una nueva época en la que el amor no sea ávido o egoísta, sino puro, fiel y sinceramente libre, abierto a los demás, respetuoso de su dignidad, un amor que promueva su bien e irradie alegría y belleza. Una nueva era en la que la esperanza nos libere de la superficialidad, de la apatía y del egoísmo que dañan nuestras almas y envenenan las relaciones humanas”. MC

5. “Queridos jóvenes amigos, el Señor os está pidiendo que seáis profetas de esta nueva época, mensajeros de su amor, capaces de atraer a la gente al Padre y de construir un futuro de esperanza para toda la humanidad”. MC

6. “El mundo necesita una renovación. En muchas sociedades, junto a la prosperidad material, se está extendiendo el desierto espiritual: un vacío interior, un miedo indefinible, un sentido escondido de desesperación. ¿Cuántos de nuestros coetáneos han construido cisternas rotas y vacías en una búsqueda desesperada de sentido, del sentido último que solo puede dar el amor? ¡También la Iglesia necesita esta renovación! Tiene necesidad de vuestra fe, de vuestro idealismo y de vuestra generosidad para poder ser siempre joven en el Espíritu”. MC

7. “¡No tengáis miedo de decir que “sí” a Jesús, de hallar vuestra alegría en hacer su voluntad, donándoos completamente para llegar a la santidad y usando vuestros talentos al servicio de los demás!”. MC

8. “Hay más alegría en dar que en recibir. No dudéis jamás de la verdad de las promesas de nuestro Señor, según las cuales cada vez que ofrecemos nuestra creatividad, nuestros recursos, nuestras personas, recibimos después todo con abundancia”. MC

Opus Dei -

9. “La colaboración armoniosa entre religión y vida pública es muy importante en una época en la que algunos han llegado a pensar que la religión es causa de división más que una fuerza de unidad. En un mundo amenazado por formas de violencia siniestras e indiscriminadas, la voz unánime de los que tienen un espíritu religioso estimula a las naciones y a las comunidades a resolver los conflictos con instrumentos pacíficos, respetando plenamente la dignidad humana”. EI

10. “El sentido religioso nos guía al encuentro de las necesidades de los demás y a buscar vías concretas para contribuir al bien común. Las religiones juegan un papel particular en este contexto, en cuanto que enseñan a la gente que el auténtico servicio exige sacrificio y autodisciplina, que a su vez se deben cultivar por medio de la abnegación, la templanza y el uso moderado de los bienes naturales”. EI

11. “La religión, al recordarnos las limitaciones y la debilidad del ser humano, nos impulsa a no poner nuestras esperanzas últimas en este mundo que pasa”. EI

12. “La verdadera fuente de la libertad se encuentra en la persona de Jesús de Nazaret. Los cristianos creen que El nos revela plenamente las potencialidades humanas para la virtud y el bien; El nos libera del pecado y de las tinieblas”. EI

13. “Pensaréis que en el mundo de hoy es improbable que la gente adore otros dioses. Pero a veces lo hacen sin darse cuenta. Los falsos “dioses” están casi siempre ligados a la adoración de tres realidades: los bienes materiales, el amor posesivo y el poder”. ND

14. “Los bienes materiales, de por sí, son buenos. No sobreviviríamos sin dinero, ropa y casas. Pero si nos negamos a compartir lo que tenemos con los hambrientos y los pobres, transformamos esos bienes en una falsa deidad. ¡Cuántas voces en nuestra sociedad materialista nos dicen que la felicidad consiste en acaparar el mayor número posible de bienes y objetos de lujo! Pero así los bienes se transforman en deidades falsas. En vez de dar la vida, son portadores de muerte”. ND

15. “El amor auténtico es ciertamente bueno. Cuando amamos somos plenamente humanos. Pero a menudo se cree amar cuando en realidad se tiende a poseer o a manipular a la otra persona. A veces los demás son tratados como objetos para satisfacer las propias necesidades. ¡Qué fácil es ser engañado por las tantas voces que en nuestra sociedad sostienen un enfoque permisivo de la sexualidad sin prestar atención a la modestia, al respeto propio y a los valores morales que confieren calidad a las relaciones humanas!”. ND

16. “En todos los Evangelios Jesús ama especialmente a los que se han equivocado porque, cuando se daban cuenta de su error, se abrían más que los otros a su mensaje de salvación. Los que deseaban reconstruir su vida eran los más dispuestos a escuchar a Jesús y a ser sus discípulos. Podéis seguir sus huellas; también vosotros podéis crecer especialmente cerca de Jesús precisamente porque habéis decidido volver a Él”. ND

Opus Dei -

17. “Podemos caer en la tentación de reducir la vida de fe a una cuestión de mero sentimiento, debilitando así su poder de inspirar una visión coherente del mundo y un diálogo riguroso con las otras muchas visiones que compiten en la conquista de las mentes y los corazones de nuestros contemporáneos”. CSM

18. “Caminad cada día a la luz de Cristo mediante la fidelidad a la oración personal y litúrgica, alimentados por la meditación de la palabra inspirada por Dios. Que la celebración cotidiana de la Eucaristía sea el centro de vuestra vida”. CSM

19. “La castidad por el Reino significa abrazar una vida completamente dedicada al amor, a un amor que os hace capaces de dedicaros sin reservas al servicio de Dios para estar plenamente presentes entre los hermanos y hermanas, especialmente entre los más necesitados”. CSM

20. “La sociedad contemporánea atraviesa por un proceso de fragmentación debido a una forma de pensar que es, por su naturaleza, de corto alcance porque deja de lado el horizonte completo de la verdad, verdad relativa a Dios y a nosotros. Por su misma naturaleza, el relativismo no consigue ver el cuadro entero. Ignora los principios que nos hacen capaces de vivir y crecer en la unidad, en el orden y la armonía”. VI

21. “¡El Espíritu Santo! Su función es ésta: cumplir la obra de Cristo. Enriquecidos con los dones del Espíritu Santo tendréis fuerza para ir más allá de las visiones parciales, de la utopía vacía, de la fugaz precariedad, para ofrecer la coherencia y la certeza del testimonio cristiano”. VI

22. “El amor tiene una característica particular: su fin es permanecer. Por naturaleza, el amor es duradero. El Espíritu Santo ofrece amor al mundo: amor que disipa la incertidumbre, que supera el miedo del engaño, que lleva en sí la eternidad; el amor verdadero que nos incorpora a la realidad que permanece”. VI

23. “El Espíritu Santo es Dios que se entrega eternamente, como una fuente inagotable, se ofrece siempre. Observando este don incesante, vemos los límites de lo que es perecedero, la locura de una mentalidad consumista. En particular, empezamos a entender porqué la búsqueda de las novedades nos deja insatisfechos y deseosos de algo más. ¿No estamos buscando un don eterno, la Fuente que jamás se agota?”. VI

24. “¡Queridos jóvenes: hemos visto que el Espíritu Santo realiza la maravillosa comunión de los creyentes en Cristo Jesús. Fiel a su naturaleza de dador y al mismo tiempo de don, actúa ahora sirviéndose de vosotros. Haced que el amor unificador sea vuestra medida, el amor duradero vuestro desafío, el amor que se entrega vuestra misión”. VI

Opus Dei -

25. “Vosotros estáis llamados a vivir los dones del Espíritu entre los altibajos de la vida cotidiana. Haced que vuestra fe madure mediante los sacramentos”. VI

26. “Estar verdaderamente vivos es ser transformados desde el interior, estar abiertos a la fuerza del amor de Dios. Si acogéis la fuerza del Espíritu Santo, también vosotros podréis transformar vuestras familias, las comunidades y las naciones. Liberad estos dones. Que la sabiduría, la inteligencia, la fortaleza, la ciencia y la piedad sean los signos de vuestra grandeza”. VI

27. “¡Que mediante la acción del Espíritu Santo, los jóvenes tengan la valentía de llegar a ser santos! Esto es lo que necesita el mundo, por encima de cualquier otra cosa”. A.

28. “Hay algo siniestro que brota del hecho de que la libertad y la tolerancia se separan muy a menudo de la verdad. Todo ello se alimenta de la idea, ampliamente difundida en nuestra época, de que no hay una verdad absoluta que guíe nuestra vida. El relativismo, dando valor a todo sin discriminación, ha hecho que ‘las experiencias’ sean lo más importante”. A.

29. “¡La vida no está gobernada por la suerte, no es casual! Vuestra existencia personal ha sido querida y bendecida por Dios y tiene una finalidad. La vida no es una simple sucesión de hechos y experiencias. Es una búsqueda de la verdad, del bien, de la belleza. Con ese fin tomamos nuestras decisiones, ejercemos nuestra libertad y, en esto, en la verdad, en el bien y en la belleza, encontramos la felicidad y la alegría”. A.

30. “No os dejéis engañar por los que ven en vosotros simples consumidores en un mercado de posibilidades indiferenciadas, donde la elección en sí misma se convierte en bien, la novedad se hace pasar por belleza y la experiencia subjetiva suplanta a la verdad”. A.

31. “Cristo ofrece más. Ofrece todo. Sólo él, que es la Verdad, puede ser el Camino y por lo tanto la Vida”. A.

32.  “Muchos jóvenes no tienen esperanza. Se quedan perplejos frente a las cuestiones que se les plantean y a menudo se siente inseguros sobre dónde encontrar respuestas. Ven la pobreza y la injusticia y desean hallar soluciones. Se sienten desafiados por los argumentos de quienes niegan la existencia de Dios y se preguntan cómo responder (…). ¿Dónde podemos hallar respuestas? El Espíritu nos orienta hacia el camino que conduce a la vida, al amor y a la verdad. El Espíritu nos orienta hacia Jesucristo. En El encontramos las respuestas que buscamos”. MC

33. “[La Virgen] María tuvo que enfrentarse a muchas dificultades a consecuencia de aquel sí. Simeón profetizó que una espada le atravesaría el corazón. Cuando Jesús tenía doce años pasó los peores momentos que cualquier madre puede experimentar cuando, durante tres días, perdió a su Hijo. Y después de la actividad pública de Jesús, sufrió la agonía de estar presente en su crucifixión y muerte. A través de tantas pruebas, permaneció siempre fiel a su promesa, sostenida por el Espíritu de fortaleza. Y fue recompensada con la gloria”. MC

34. “Debemos permanecer fieles al sí con que aceptamos la oferta de amistad por parte del Señor. Sabemos que no nos abandonará nunca que nos sostendrá siempre con los dones del Espíritu. María aceptó la “propuesta” del Señor en nuestro nombre. Dirijámonos a ella y pidámosle que nos guíe en las dificultades para permanecer fieles a la relación vital que Dios entabló con cada uno de nosotros”. MC

35. “Ha llegado el momento de decirnos adiós, o mejor hasta pronto. La Jornada Mundial de la Juventud 2011 se celebrará en Madrid, en España. Hasta entonces recemos unos por otros y demos al mundo nuestro gozoso testimonio de Cristo”. MC

Opus Dei -

“San Josemaría en la Basílica de San Pedro”: la imagen, en un libro

movimiento Opus Dei  Tagged , , , , , , No Comments »

Juan Pablo II quiso que algunos nichos del exterior de la basílica de San Pedro fueran decorados por santos y fundadores recientes. Uno de ellos es San Josemaría Escrivá. Un nuevo libro artístico presentado en Florencia ofrece fotografías de la imagen de mármol en el Vaticano

Opus Dei -

El libro ha sido presentado en Florencia en un acto celebrado en el “Palazzo Incontri”, a la sombra de la impresionante cúpula diseñada por Brunelleschi.

Participaron Romano Cosci, escultor de la imagen; Guillaume Derville, teólogo y sacerdote del Opus Dei; Paola Grossi, pintora; Dony MacManus, escultor; y Giancarlo Polenghi, periodista y editor del volumen.

La imagen de san Josemaría está situada en el exterior del llamado “Brazo de San José”, en el transepto izquierdo de la Basílica. Juan Pablo II decidió dedicar los nichos a los santos y fundadores de la historia reciente de la Iglesia. Benedicto XVI la bendijo en 2005.

Opus Dei -

El libro, que se ha editado para celebrar los 80 años de la Fundación del Opus Dei, sale en dos ediciones bilingües: inglés-español e italiano-francés. Cuenta con fotografías de Aurelio Amendola, uno de los fotógrafos de arte más prestigiosos del mundo.

La presentación del libro dio pie para hablar sobre “San Josemaría y los artistas”. Giancarlo Polenghi citó algunos textos del santo en los que compara la acción divina con el trabajo del artista: así, “de nuestra vida ordinaria podemos hacer poesía, endecasílabos. Asimismo, decía que Dios Padre esculpe en nuestras almas la imagen de Cristo y pinta con nosotros –que somos pinceles en sus manos- obras maravillosas”.

Opus Dei -

Paola Grossi mostró alguna de sus pinturas de carácter realista, en las que trata de resaltar la belleza de las cosas ordinarias. Un huevo frito, una ventana o un charco causan la admiración del artista. “Yo veía desde siempre la belleza en esas cosas. Pero no sabía porqué, hasta que una amiga me hizo conocer el espíritu de san Josemaría. Comprendí que en la belleza de la materia se puede intuir la belleza del creador”. La sorpresa fue mayor, “cuando además supe que aquello que pintaba formaba parte de mi camino al Cielo”.

Opus Dei -

El escultor irlandés Dony MacManus mostró algunas de sus obras: imágenes de san Josemaría, san José y un busto de Benedicto XVI que está todavía acabando y que será colocado en la catedral de Saint Patrick (New York). “En mis obras trato de reflejar algunas de las enseñanzas que he aprendido del Fundador, como el valor de la paternidad o de la familia, por ejemplo. Es cierto que la cultura actual atraviesa una crisis en estos valores. Pienso que el arte es una herramienta imprescindible para enriquecer de nuevo esa cultura”.

Opus Dei -

El autor de la imagen erigida en el Vaticano, Romano Cosci, desgranó algunos recuerdos de su elaboración, en la que estuvo empeñado más de un año. Cosci dijo que “he recibido mucho de las enseñanzas de san Josemaría. Anhelo que quien mire la imagen se pregunte si verdaderamente tiene sentido contemplarla, es decir, si remite más allá de sí misma y si consigue ser mediación espiritual. Si es así, la imagen tendrá sentido”.

Guillaume Derville, sacerdote del Opus Dei, cerró el acto con una reflexión teológica sobre la inscripción esculpida en la imagen: “Et ego si exaltatus fuero a Terra, omnes traham ad Me ipsum! Y yo, cuando sea elevado sobre la Tierra, atraeré a todos hacia mí”. Son palabras que se refieren a Cristo en la Cruz.

Opus Dei -

San Josemaría, revestido en la imagen con los ornamentos sacerdotales para celebrar la Misa, se dispone a renovar el Santo Sacrificio. “Las obras de arte pueden causar admiración y piedad. Ojalá esta imagen ayude a muchas personas a acercarse a Dios”, dijo Derville.

Un grito aún más fuerte: ¡Harambee!

Africa  Tagged , , , , , , , No Comments »

La iniciativa que nació en la canonización de san Josemaría para ayudar al África subsahariana sostiene actualmente 28 proyectos en 14 países. Para dar continuidad al esfuerzo, ha nacido la ONG “Harambee Africa International”, con sedes en Italia, España, Francia, Portugal, EEUU e Irlanda.

Opus Dei -

“Harambee Africa International”: 28 proyectos en 14 países, impulsados desde Italia, España, EEUU, Portugal, Francia e Irlanda.

“Confianza en el hombre y amor y cercanía a personas de toda condición. A partir de estos puntos de referencia, fruto de las enseñanzas de San Josemaría Escrivá, ha nacido el programa Harambee por Africa”.

Así ha definido Giovanni Mottini, Presidente de la nueva ONG, el perfil de Harambee Africa International, presentada el 27 de octubre en Roma.

Desde su nacimiento, hace 6 años, Harambee ha crecido y se ha implantado en nuevos lugares, como España, Francia, Portugal, Estados Unidos e Irlanda y ha ayudado económicamente a 28 iniciativas sociales y educativas de 14 países del área sub-sahariana.

La nueva entidad se ha constituido para mejorar las funciones de coordinación internacional del proyecto, que hasta ahora se realizaban gracias al Istituto per la Cooperazione Universitaria.

“En el año 2002, con motivo de la canonización de San Josemaría, nos preguntábamos que podríamos hacer como cristianos para dejar huella de sus enseñanzas -dijo Mottini-. Y comenzamos a ocuparnos de África, evitando una mirada estética, es decir la del que mira al continente pensando sólo en su rica naturaleza, o evitando también la mirada estática típica del que, mostrando indignación hacia sus dramas, queda luego lejos de los problemas”.

Harambee Africa International impulsa más bien una solidaridad concreta, jamás a distancia: la solidaridad de San Josemaría Escrivá.

Opus Dei - De izquierda a derecha: Linda Corbi, Giovanni Mottini y Rosella Villa.

De izquierda a derecha: Linda Corbi, Giovanni Mottini y Rosella Villa.

“Hemos comenzado a ocuparnos de África -continuó Mottini-, preguntándonos no tanto qué necesitan los africanos, sino más bien en qué están pensando, porque estamos convencidos, con el Papa Benedicto XVI, que la pobreza no es sólo material, sino sobre todo de esperanza”.

Ése es motivo por el que Harambee África International ha promovido y sostenido programas en África. “Nos concentramos en la educación, en la mejora de su calidad, porque así cultivaremos la inteligencia y la capacidad de cada uno para mejorar su propio destino”. La solidaridad de Harambee, en definitiva, es menos espectacular, pero muy eficaz.

Opus Dei -

“Nos concentramos en la educación, en la mejoría de su calidad, porque así cultivaremos la inteligencia y la capacidad de cada uno para mejorar su propio destino”.

Tras la intervención de Giovanni Mottini, la coordinadora internacional de la nueva Asociación, Linda Corbi, ha mostrado los resultados obtenidos por los proyectos impulsados por Harambee, deteniéndose especialmente en la experiencia de Kenia.

“Acabamos de finalizar unas jornadas de estudio y seguimiento en Nairobi, donde hemos podido experimentar la potencialidad de cambio positivo que hay tras los programas que hemos financiado de ayuda a maestros de escuela, a veces los únicos puntos de referencia para las nuevas generaciones”

Un patrimonio compartido

testimonio  Tagged , , , , , , , No Comments »

Benedicto XVI recibió ayer en el Vaticano a una delegación internacional judía. En este encuentro el Papa resaltó que “en nuestros días, los cristianos son cada vez más conscientes del patrimonio espiritual que comparten con el pueblo de la Torah, el pueblo elegido por Dios en su misericordia”

Opus Dei -

Benedicto XVI recibió ayer en el Vaticano a una delegación del International Jewish Committee on Interreligious Consultation, con el que la Santa Sede “ha tenido durante más de 30 años contactos fructuosos y regulares que han contribuido a una mayor comprensión y aceptación entre católicos y judíos”.

“Aprovecho esta ocasión -dijo el Papa- para reafirmar el compromiso de la Iglesia para poner en práctica los principios establecidos en la declaración “Nostra aetate” del Concilio Vaticano II. Esa declaración, que condenaba firmemente cualquier forma de antisemitismo, representa una piedra angular en la larga historia de las relaciones entre católicos y judíos y una advertencia para una renovada comprensión teológica de las relaciones entre la Iglesia y el pueblo judío”.

“En nuestros días -prosiguió el Santo Padre-, los cristianos son cada vez más conscientes del patrimonio espiritual que comparten con el pueblo de la Torah, el pueblo elegido por Dios en su misericordia, un patrimonio que exige un respeto, un aprecio y un amor mutuos más grande. También los judíos están llamados a descubrir todo lo que tienen en común con los que creen en el Señor, el Dios de Israel, que se reveló por primera vez mediante su palabra potente y llena de vida”.

Opus Dei -

“En nuestro mundo atormentado, caracterizado con frecuencia por la pobreza, la violencia y la explotación, el diálogo entre las culturas y las religiones debe considerarse cada vez más como un deber sagrado que atañe a todos los que están comprometidos en la construcción de un mundo digno del ser humano. La capacidad de aceptarse y respetarse mutuamente, y de proclamar la verdad en el amor, es esencial para superar las diferencias, prevenir los malentendidos y evitar enfrentamientos innecesarios. (…) Un diálogo sincero requiere apertura y sentido firme de la identidad por ambas partes para enriquecerse mutuamente con los dones de los otros”.

Edificar sobre la oración y el sacrificio

movimiento Opus Dei  Tagged , , , , , , No Comments »

“La fundación del Opus Dei”. Libro escrito por John F. Coverdale, en el que narra la historia del Opus Dei hasta 1943.

Escrivá entendía que en una empresa espiritual el orden debía ser “oración; después, expiación; en tercer lugar, muy en “tercer lugar”, acción”[1]. Su primera preocupación, por tanto, fue intensificar su propia oración y penitencia y buscar las oraciones y sacrificios de otras personas. En una meditación predicada pocos meses antes de su muerte dijo: “¿Qué puede hacer una criatura que debe cumplir una misión, si no tiene medios, ni edad, ni ciencia, ni virtudes, ni nada? Ir a su madre y a su padre, acudir a los que pueden algo, pedir ayuda a los amigos… Eso hice yo en la vida espiritual. Eso sí, a golpe de disciplina, llevando el compás. Pero no siempre: había temporadas en que no”[2].

Escrivá estaba convencido de que “después de la oración del Sacerdote y de las vírgenes consagradas, la oración más grata a Dios es la de los niños y la de los enfermos”[3]. Buscaba ansiosamente las oraciones de sacerdotes, y llegaba incluso a pararles por la calle, aunque no los hubiese visto nunca, para pedirles que rezaran por sus intenciones. En sus frecuentes visitas a enfermos y moribundos les rogaba que rezaran y ofrecieran sus sufrimientos por una intención suya.

Cada mañana, en su camino para celebrar la Santa Misa se encontraba con una mendiga que estaba siempre en el mismo sitio, pidiendo limosna. Un día se acercó a ella y le dijo, haciendose eco de las palabras de san Pedro en los “Hechos de los Apóstoles”:

“-Hija mía, yo no puedo darte oro ni plata; yo, pobre sacerdote de Dios, te doy lo que tengo: la bendición de Dios Padre Omnipotente. Y te pido que encomiendes mucho una intención mía, que será para mucha gloria de Dios y bien de las almas. ¡Dale al Señor todo lo que puedas!

Al poco tiempo, uno de los días que pasé a celebrar la Santa Misa, no estaba, tampoco al otro… Como en esa época íbamos a visitar los hospitales, en uno de ellos me encontré con esta mendiga en una de las salas.

-Hija mía, ¿qué haces tú aquí, qué te pasa?

Me miró y me sonrió. Estaba gravemente enferma. Le indiqué: mañana celebraré la Misa pidiéndole al Señor que te ponga buena. La mendiga me contestó:

-Padre, ¿cómo se entiende? Usted me dijo que encomendase una cosa que era para mucha gloria de Dios y que le diera todo lo que pudiera al Señor: le he ofrecido lo que tengo, mi vida.

Sólo le dije: “Haz lo que quieras, pero le pediré al Señor por ti, y si te vas, cumple muy bien este encargo”.

“Yo os digo que, desde que aquella pobre mendiga se fue al Cielo, es cuando la Obra comenzó a caminar deprisa”[4].

[1] Josemaría Escrivá de Balaguer. Ob. cit. n. 82

[2] Andrés Vázquez de Prada. Ob. cit. p. 315

[3] Josemaría Escrivá de Balaguer. Ob. cit. n. 98

[4] José Miguel Cejas. JOSÉ MARÍA SOMOANO. EN LOS COMIENZOS DEL OPUS DEI. Ediciones Rialp 1996. p. 112

Dios sí que tiene tiempo

testimonio  Tagged , , , , , , , No Comments »

“Nosotros tenemos siempre poco tiempo, especialmente para el Señor, a veces no sabemos o no queremos encontrarlo. En cambio, ¡Dios tiene tiempo para nosotros!”. Benedicto XVI ha pronunciado estas palabras en los primeros días del Adviento

Opus Dei -

Domingo. 30 de noviembre de 2008

Conformar nuestra propia vida a la del Señor

Hablando en la homilía del Adviento, el Santo Padre explicó que “significa recordar la primera venida del Señor en la carne, pensando ya en su regreso definitivo, y al mismo tiempo, reconocer que Cristo presente entre nosotros se convierte en nuestro compañero de viaje en la vida de la Iglesia que celebra su misterio”.

Benedicto XVI dijo que “en esta perspectiva, el Adviento es para todos los cristianos un tiempo de espera y de esperanza, un tiempo privilegiado de escucha y de reflexión, siempre que nos dejemos guiar por la liturgia que invita a ir al encuentro del Señor que viene”.

“Ven Señor Jesús”: esta ardiente invocación de la comunidad cristiana de los inicios debe ser también nuestra aspiración constante, la aspiración de la Iglesia en todas las épocas, que anhela y se prepara para el encuentro de su Señor: “¡Ven hoy Señor -exclamó el Papa-, ayúdanos, ilumínanos, danos la paz, ayúdanos a vencer la violencia, ven Señor rezamos precisamente en estas semanas, Señor haz resplandecer tu rostro y nos salvaremos”.

Refiriéndose posteriormente a san Lorenzo, el Papa puso de relieve que “su solicitud por los pobres, el servicio generoso a la Iglesia de Roma en el sector de la asistencia y de la caridad, la fidelidad al Papa, que le llevó a seguirle hasta la prueba suprema del martirio y el testimonio heroico de la sangre, pocos días más tarde, son hechos universalmente conocidos”.

Benedicto XVI recordó “un evento particularmente dramático en la historia de esta basílica, cuando durante la segunda guerra mundial, exactamente el 19 de julio de 1943, un violento bombardeo causó daños gravísimos al edificio y a todo el barrio, sembrando muerte y destrucción. Nunca se podrá borrar de la memoria de la historia el gesto generoso realizado en aquella ocasión por mi venerado predecesor, el Papa Pío XII, que fue inmediatamente a socorrer y a consolar a la población duramente golpeada, entre los escombros que todavía ardían”.

“No olvido -continuó- que esta misma basílica acoge las urnas de otras don grandes personalidades”, la del beato Pío IX y la tumba de Alcide De Gasperi, “guía sabio y equilibrado para Italia en los difíciles años de la reconstrucción de la posguerra, y al mismo tiempo, insigne estadista capaz de mirar Europa con una amplia visión cristiana”.

Tras recordar la invitación del Evangelio de hoy a “velar”, el Santo Padre afirmó que esto significa “seguir al Señor, elegir lo que El ha elegido, amar lo que ha amado, conformar la propia vida a la suya; velar comporta transcurrir cada momento de nuestro tiempo en el horizonte de su amor sin dejarnos abatir por las inevitables dificultades y problemas cotidianos. Así hizo san Lorenzo -terminó- y así tenemos que hacer nosotros y pedimos al Señor que nos dé su gracia para que el Adviento estimule a todos a caminar en esta dirección”.

Dios nos da su tiempo

Mensaje del Ángelus

El Adviento que abre el nuevo año litúrgico “nos invita a reflexionar sobre la dimensión del tiempo”, dijo el Papa, recordando que en nuestra época todos decimos “nos falta tiempo” porque el ritmo de la vida cotidiana se ha vuelto frenético. Pero sobre esta cuestión, la Iglesia tiene una “buena noticia”: Dios nos da su tiempo. Nosotros tenemos siempre poco tiempo, especialmente para el Señor,  a veces no  sabemos o no queremos encontrarlo. En cambio, ¡Dios tiene tiempo para nosotros! (…) Nos da su tiempo porque ha entrado en la historia con su palabra y sus obras de salvación, para abrirla a la eternidad y hacerla historia de la alianza”.

“Ante esta perspectiva, el tiempo es ya en sí mismo un signo fundamental del amor de Dios: un regalo que el ser humano (…) puede valorar, o por el contrario, estropear;  acoger su significado, o descuidar con superficialidad”.

El Santo Padre habló después de los tres puntos cardinales del tiempo que jalonan la historia de la salvación: la creación, la encarnación-redención y la parusía que comprende el juicio universal. “Pero estos tres momentos -explicó- no pueden entenderse como una simple sucesión cronológica. La creación es el origen de todo, pero es continua y se lleva a cabo en el arco del devenir cósmico, hasta el final de los tiempos. Del mismo modo, la encarnación-redención, que tuvo lugar en un tiempo histórico determinado que fue el paso de Jesús por la tierra, extiende su radio de acción a todo el tiempo precedente y a todo el siguiente. A su vez, la última venida y el juicio final, anticipados en  la Cruz de Cristo, ejercen su influjo en la conducta de los seres humanos en todas las épocas”.

“El Señor viene continuamente a nuestra vida (…) y este primer domingo nos vuelve a proponer el llamamiento de Jesús: ¡Velad!”, porque “en la hora que sólo Dios conoce seremos llamados a dar cuentas de nuestra existencia”. “Esto conlleva -concluyó el Papa- un despego de los bienes terrenales, un arrepentimiento sincero de los propios errores, una caridad efectiva hacia el prójimo y, sobre todo, un confiarse (…) a las manos de Dios, nuestro Padre tierno y misericordioso”.

Adviento: Grito de esperanza

Sábado 29 de noviembre de 2008

“El Adviento -dijo el Papa en su homilía- es por excelencia la estación espiritual de la esperanza y durante él la Iglesia entera está llamada a convertirse en esperanza, para ella misma y para el mundo. (…) Todo el pueblo de Dios se pone en marcha atraído por este misterio: nuestro Dios es el “Dios que llega” y nos llama a salirle al encuentro, (…) ante todo con esa forma universal de esperanza y de la espera que es la oración”.

El Santo Padre recordó que la expresión más alta de la plegaria son los salmos, y citando el salmo 141, “Señor, a ti clamo, ven en mi ayuda”, dijo: “Es el grito de una persona que se siente en grave peligro, pero es también el grito de la Iglesia entre las múltiples asechanzas que la circundan, que amenazan su santidad, la integridad irreprensible de la que habla el apóstol Pablo, que debe en cambio conservarse para la llegada del Señor”.

“En esta invocación resuena también el grito de todos los justos, de los que quieren resistir al mal, a la seducción de un bienestar inicuo, de placeres ofensivos de la dignidad humana y de la condición de los pobres. Al principio del Adviento la liturgia de la Iglesia hace suyo de nuevo este grito y lo eleva a Dios como “incienso” que es “efectivamente el símbolo de la oración, de los corazones levantados al Señor”.

“En el grito del Cuerpo místico -prosiguió- reconocemos la voz misma de nuestro Señor: el Hijo de Dios que tomó sobre sí nuestras pruebas y tentaciones para darnos la gracia de su victoria.  (…) La Iglesia revive siempre la gracia de esta compasión, de esta “venida” del Hijo de Dios en la angustia humana hasta tocar el fondo. El grito de esperanza del Adviento expresa desde el principio y con fuerza toda la gravedad de nuestro estado, nuestra necesidad extrema de salvación. Esperamos al Señor no como un adorno para el mundo que ya está salvado, sino como único camino para la liberación de un peligro mortal”.

Refiriéndose de nuevo a los salmos 141 y 142, utilizados en la liturgia de hoy, Benedicto XVI subrayó que “nos alertan de cualquier tentación de evasión y de fuga de la realidad: nos defienden de una falsa esperanza, que quizá quisiera entrar en el Adviento y encaminarse hacia Navidad, olvidando el dramatismo de nuestra experiencia personal y colectiva”.

“Efectivamente una esperanza confiada y no engañosa -concluyó- no puede por menos que ser una esperanza “pascual”, como nos recuerda (…) el cántico de la Carta a los Filipenses, con el que alabamos a Cristo encarnado, crucificado, resucitado y Señor universal”.

Sesenta años desde la Declaración Universal de los Derechos del Hombre

compromiso  Tagged , , , , , No Comments »

Con motivo de este aniversario, recogemos parte del discurso de Benedicto XVI.

Opus Dei -

El pasado 18 de abril, el Santo Padre Benedicto XVI dirigió su discurso a la Asamblea General de las Naciones Unidas. Entre otras cosas, dijo:

“La referencia a la dignidad humana, que es el fundamento y el objetivo de la responsabilidad de proteger, nos lleva al tema sobre el cual hemos sido invitados a centrarnos este año, en el que se cumple el 60° aniversario de la Declaración Universal de los Derechos del Hombre.

El documento fue el resultado de una convergencia de tradiciones religiosas y culturales, todas ellas motivadas por el deseo común de poner a la persona humana en el corazón de las instituciones, leyes y actuaciones de la sociedad, y de considerar a la persona humana esencial para el mundo de la cultura, de la religión y de la ciencia.

Los derechos humanos son presentados cada vez más como el lenguaje común y el sustrato ético de las relaciones internacionales. Al mismo tiempo, la universalidad, la indivisibilidad y la interdependencia de los derechos humanos sirven como garantía para la salvaguardia de la dignidad humana.

Sin embargo, es evidente que los derechos reconocidos y enunciados en la Declaración se aplican a cada uno en virtud del origen común de la persona, la cual sigue siendo el punto más alto del designio creador de Dios para el mundo y la historia.

Estos derechos se basan en la ley natural inscrita en el corazón del hombre y presente en las diferentes culturas y civilizaciones. Arrancar los derechos humanos de este contexto significaría restringir su ámbito y ceder a una concepción relativista, según la cual el sentido y la interpretación de los derechos podrían variar, negando su universalidad en nombre de los diferentes contextos culturales, políticos, sociales e incluso religiosos.

Así pues, no se debe permitir que esta vasta variedad de puntos de vista oscurezca no sólo el hecho de que los derechos son universales, sino que también lo es la persona humana, sujeto de estos derechos”.

El Papa: la separación Iglesia-Estado, “progreso para la humanidad”

iglesia  Tagged , , , , No Comments »

Benedicto XVI ha dicho que la separación entre Iglesia y Estado es una condición “para la libertad”. Al mismo tiempo, la Iglesia tendrá siempre el deber de hacer presente en la sociedad los principios éticos.

Opus Dei -

Palabras del Santo Padre en su visita a la embajada de Italia ante la Santa Sede (13-XII-2008):

“La Iglesia es muy consciente de que pertenece a la estructura fundamental del cristianismo la distinción entre lo que es del César y lo que es de Dios, es decir la distinción entre Estado e Iglesia. (…) Esa distinción y esa autonomía son respetadas y reconocidas por la Iglesia, que se alegra de ellas considerándolas un gran progreso para la humanidad y una condición fundamental para su libertad y para el cumplimiento de su misión universal de salvación entre todos los pueblos”.

“Al mismo tiempo la Iglesia siente que tiene el deber, siguiendo los dictámenes de su doctrina social, argumentada a partir de “lo que es conforme a la naturaleza de todo ser humano”, de despertar en la sociedad las fuerzas morales y espirituales, contribuyendo a abrir la voluntad a las exigencias del bien”.

“Por eso, cuando la Iglesia recuerda el valor que tienen para la vida no solamente privada, sino también y sobre todo pública, algunos principios éticos fundamentales, contribuye a garantizar y promover la dignidad de las personas y el bien común de la sociedad, y en este sentido se cumple la deseada cooperación entre Estado e Iglesia”.

Para rezar con el Papa ante el Belén

familia  Tagged , , , , , , , No Comments »

Selección de fragmentos de las homilías navideñas de Benedicto XVI desde que ocupó la cátedra de san Pedro en 2005 hasta hoy.

Opus Dei -

Preparación

· «El Niño, a quien hace unos dos mil años adoraron los pastores en una gruta en la noche de Belén, no se cansa de visitarnos en la vida cotidiana, mientras como peregrinos nos encaminamos hacia el Reino. Invocar el don del nacimiento del Salvador prometido significa también comprometerse para preparar el camino, para predisponer una digna morada no sólo en el ambiente en torno a nosotros, sino sobre todo en nuestro espíritu» (19 dic 2007).

· «Llegó el momento anunciado por el Ángel en Nazaret: “Darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo”. Llegó el momento que Israel esperaba desde hacía muchos siglos, durante tantas horas oscuras, el momento en cierto modo esperado por toda la humanidad con figuras todavía confusas: que Dios se preocupase por nosotros, que saliera de su ocultamiento, que el mundo alcanzara la salvación y que Él renovase todo. Podemos imaginar con cuánta preparación interior, con cuánto amor, esperó María aquella hora.

El breve inciso, “lo envolvió en pañales”, nos permite vislumbrar algo de la santa alegría y del callado celo de aquella preparación. Los pañales estaban dispuestos, para que el niño se encontrara bien atendido. Pero en la posada no había sitio. En cierto modo, la humanidad espera a Dios, su cercanía. Pero cuando llega el momento, no tiene sitio para Él.

Opus Dei -

¿Tenemos tiempo para el prójimo que tiene necesidad de nuestra palabra, de mi palabra, de mi afecto? ¿Para aquel que sufre y necesita ayuda? ¿Tenemos tiempo y espacio para Dios? ¿Puede entrar Él en nuestra vida? ¿Encuentra un lugar en nosotros o tenemos ocupado todo nuestro pensamiento, nuestro quehacer, nuestra vida, con nosotros mismos?» (19 dic 2007).

Fe

· «El mundo se hace cada vez más caótico e incluso violento: lo vemos cada día. Y la luz de Dios, la luz de la Verdad, se apaga. La vida se hace oscura y sin brújula. ¡Qué importante es, por tanto, ser realmente creyentes y como creyentes reafirmamos con fuerza, con nuestra vida, el misterio de salvación que trae consigo la celebración de la Navidad de Cristo!» (19 dic 2007).

· «Hombre moderno, adulto y, sin embargo, a veces débil en el pensamiento y en la voluntad, ¡déjate llevar de la mano por el Niño de Belén, no temas, fíate de Él!» (25 dic 2005).

Testimonio

· «Si no se reconoce que Dios se hizo hombre, ¿qué sentido tiene celebrar la Navidad? La celebración se vacía. Ante todo, nosotros, los cristianos, tenemos que reafirmar con convicción profunda y sentida la verdad de la Navidad de Cristo para testimoniar ante todo la conciencia de un don gratuito que es riqueza no sólo para nosotros, sino para todos. De aquí se deriva el deber de la evangelización» (19 dic 2007).

Esperanza

Opus Dei -

· «El hombre de la era tecnológica, si se encamina hacia una atrofia espiritual y a un vacío del corazón, corre el riesgo de ser víctima de los mismos éxitos de su inteligencia y de los resultados de sus capacidades operativas. Por eso es importante que abra la propia mente y el propio corazón a la Navidad de Cristo, acontecimiento de salvación capaz de imprimir renovada esperanza a la existencia de todo ser humano.

En Navidad nuestro espíritu se abre a la esperanza contemplando la gloria divina escondida en la pobreza de un Niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre: es el Creador del universo reducido a la impotencia de un recién nacido. Aceptar esta paradoja, la paradoja de la Navidad, es descubrir la Verdad que nos hace libres y el amor que transforma la existencia. En la noche de Belén, el Redentor se hace uno de nosotros, para ser compañero nuestro en los caminos insidiosos de la historia. Tomemos la mano que Él nos tiende: es una mano que nada nos quiere quitar, sino sólo dar» (25 dic 2005).

Amor

· «Dios es tan grande que puede hacerse pequeño. Dios es tan potente que puede hacerse inerme y venir a nuestro encuentro como niño indefenso, a fin de que podamos amarlo. Es tan bueno que puede renunciar a su esplendor divino y descender a un establo para que podamos encontrarlo y, de este modo, su bondad nos toque, nos sea comunicada y continúe actuando a través de nosotros. Esto es la Navidad» (25 dic 2005).

· «”Tu eres mi hijo, hoy yo te he engendrado”. Dios se ha hecho uno de nosotros, para que podamos estar con Él, llegar a ser semejantes a Él. Ha elegido como signo suyo al Niño en el pesebre: Él es así» (25 dic 2005).

Opus Dei -

«En aquel Niño acostado en el pesebre, Dios muestra su gloria: la gloria del amor, que se da como don a sí mismo y que se priva de toda grandeza para conducirnos por el camino del amor. La luz de Belén nunca se ha apagado. Ha iluminado hombre y mujeres a lo largo de los siglos, “los ha envuelto en su luz”. Donde ha aparecido la fe en aquel Niño, ha florecido también la caridad: la bondad hacia los demás, la atención solícita a los débiles y los que sufren, la gracia del perdón» (25 dic 2005).

Apostolado

· «No hay nada más hermoso, urgente e importante que volver a dar gratuitamente a los hombres lo que hemos recibido gratuitamente de Dios. No hay nada que nos pueda eximir o dispensar de este exigente y fascinante compromiso. La alegría de la Navidad que ya experimentamos, al llenarnos de esperanza, nos empuja al mismo tiempo a anunciar a todos la presencia de Dios en medio de nosotros» (23 dic 2007).

· «Sólo redescubriendo el don recibido, la Iglesia puede testimoniar a todos a Cristo Salvador; hay que hacerlo con entusiasmo y pasión, en el pleno respeto de cada tradición cultural y religiosa; y hacerlo con alegría, sabiendo que Aquél a quien anuncia nada quita de lo que es auténticamente humano, sino que lo lleva a su cumplimiento. En verdad, Cristo viene a destruir solamente el mal, sólo el pecado; lo demás, todo lo demás, lo eleva y perfecciona» (25 dic 2006).

Opus Dei -

· «El verdadero misterio de la Navidad es el resplandor interior que viene de este Niño. Dejemos que este resplandor interior llegue a nosotros, que prenda en nuestro corazón la lumbrecita de la bondad de Dios; llevemos todos, con nuestro amor, la luz al mundo. No permitamos que esta llama luminosa se apague por las corrientes frías de nuestro tiempo. Que la custodiemos fielmente y la ofrezcamos a los demás» (25 dic 2005).

Conversión

· «Gloria a Dios en el cielo y en la tierra paz a los hombres que Dios ama», hombres que ponen su voluntad en la suya, transformándose en hombres de Dios, hombres nuevos, mundo nuevo» (25 dic 2007).

· «[Éste es] el gran misterio del amor que nunca termina de sorprendernos. Dios se hizo hijo del hombre para que nos convirtiéramos en hijos de Dios» (23 dic 2007).

· «Dios ama a todos porque todos son criaturas suyas. Pero algunas personas han cerrado su alma; su amor no encuentra en ellas resquicio alguno por donde entrar. Creen no necesitar a Dios; no lo quieren. Otros, quizás moralmente igual de pobres y pecadores, al menos sufren por ello. Esperan en Dios. Saben que necesitan su bondad, aunque no tengan una idea precisa de ella. En su espíritu abierto a la esperanza, puede entrar la luz de Dios y, con ella, su paz» (25 dic 2005).

Humildad

Opus Dei -

· «En el establo de Belén el cielo y la tierra se tocan. El cielo vino a la tierra (…). El cielo no pertenece a la geografía del espacio, sino a la geografía del corazón. Y el corazón de Dios, en la Noche santa, ha descendido hasta un establo: la humildad de Dios es el cielo. Y si salimos al encuentro de esta humildad, entonces tocamos el cielo. Entonces, se renueva también la tierra. Con la humildad de los pastores, pongámonos en camino, en esta Noche santa, hacia el Niño en el establo. Toquemos la humildad de Dios, el corazón de Dios. Entonces su alegría nos alcanzará y hará más luminoso el mundo» (25 dic 2007).

· «La Navidad es el día santo en el que brilla la “gran luz” de Cristo portadora de paz. Ciertamente, para reconocerla, para acogerla, se necesita fe, se necesita humildad. La humildad de María, que ha creído en la palabra del Señor, y que fue la primera que, inclinada ante el pesebre, adoró el Fruto de su vientre; la humildad de José, hombre justo, que tuvo la valentía de la fe y prefirió obedecer a Dios antes que proteger su propia reputación; la humildad de los pastores, de los pobres y anónimos pastores, que acogieron el anuncio del mensajero celestial y se apresuraron a ir a la gruta, donde encontraron al niño recién nacido y, llenos de asombro, lo adoraron alabando a Dios» (25 dic 2007).

Tiempo

· «¿Quién está listo para abrirle las puertas del corazón? Hombres y mujeres de hoy, Cristo viene a traernos la luz también a nosotros, también a nosotros viene a darnos la paz. Pero ¿quién vela en la noche de la duda y la incertidumbre con el corazón despierto y orante? ¿Quién espera la aurora del nuevo día teniendo encendida la llama de la fe? ¿Quién tiene tiempo para escuchar su palabra y dejarse envolver por su amor fascinante?» (25 dic 2007).

Felicidad

Opus Dei -

· «A la sed de sentido y de valores que hoy se percibe en el mundo; a la búsqueda de bienestar y paz que marca la vida de toda la humanidad; a las expectativas de los pobres, responde Cristo, verdadero Dios y verdadero Hombre, con su Natividad. Que las personas y las naciones no teman reconocerlo y acogerlo».

«¿Tiene todavía valor y sentido un “Salvador” para el hombre del tercer milenio? ¿Cómo no darse cuenta de que, precisamente desde el fondo de esta humanidad placentera y desesperada, surge una desgarradora petición de ayuda? (…) Es precisamente en su intimidad, en lo que la Biblia llama el “corazón”, donde siempre necesita ser salvado. Y en la época actual postmoderna necesita quizás aún más un Salvador, porque la sociedad en la que vive se ha vuelto más compleja y se han hecho más insidiosas las amenazas para su integridad personal y moral. ¿Quién puede defenderlo sino Aquél que lo ama hasta sacrificar en la cruz a su Hijo unigénito como Salvador del mundo?» (25 dic 2006).

Opus Dei -

«”Despiértate, hombre: por ti, Dios se ha hecho hombre” (S. Agustín). ¡Despierta, hombre del tercer milenio! En Navidad, el Omnipotente se hace niño y pide ayuda y protección; su modo de ser Dios pone en crisis nuestro modo de ser hombres; su llamar a nuestras puertas nos interpela, interpela nuestra libertad y nos pide que revisemos nuestra relación con la vida y nuestro modo de concebirla» (25 dic 2005).

35 mensajes del Papa en Sidney

jóvenes  Tagged , , , , , , , No Comments »

“Profetas de una nueva época”, ha llamado Benedicto XVI a los jóvenes en Australia. Para quienes han estado y para quienes no, resumimos en 35 ideas breves algunas intervenciones del Santo Padre.

1. “Como fuente de nuestra vida nueva en Dios, el Espíritu Santo también es, de un modo muy real, el alma de la Iglesia, el amor que nos une al Señor y entre nosotros, y la luz que abre nuestros ojos para ver las maravillas de la gracia de Dios en todos nosotros”. MC

Opus Dei -

2. “Tenemos que permitir que el amor de Dios penetre en la dura costra de nuestra indiferencia, de nuestra aridez espiritual, de nuestro conformismo ciego con el espíritu de nuestro tiempo. Solo entonces podemos permitirle que encienda nuestra imaginación y plasme nuestros deseos más profundos. Por eso, la oración es tan importante: la oración cotidiana privada en la tranquilidad de nuestros corazones y ante el Santísimo Sacramento y la oración litúrgica en el corazón de la Iglesia”. MC

3. “Jóvenes: ¿qué dejaréis a la próxima generación? ¿Estáis construyendo vuestras vidas sobre bases sólidas? ¿Estáis viviendo vuestras vidas, dejando espacio al Espíritu en un mundo que quiere olvidar a Dios, o incluso rechazarlo en nombre de un falso concepto de libertad? ¿Cómo estáis usando los dones que se os han dado, la “fuerza” que el Espíritu Santo está dispuesto a difundir ahora sobre vosotros?”. MC

4. “Una nueva generación de cristianos está llamada a contribuir a la construcción de un mundo en el que la vida sea acogida, respetada y cuidada con atención, no rechazada o temida como una amenaza y por tanto, destruida. Una nueva época en la que el amor no sea ávido o egoísta, sino puro, fiel y sinceramente libre, abierto a los demás, respetuoso de su dignidad, un amor que promueva su bien e irradie alegría y belleza. Una nueva era en la que la esperanza nos libere de la superficialidad, de la apatía y del egoísmo que dañan nuestras almas y envenenan las relaciones humanas”. MC

5. “Queridos jóvenes amigos, el Señor os está pidiendo que seáis profetas de esta nueva época, mensajeros de su amor, capaces de atraer a la gente al Padre y de construir un futuro de esperanza para toda la humanidad”. MC

6. “El mundo necesita una renovación. En muchas sociedades, junto a la prosperidad material, se está extendiendo el desierto espiritual: un vacío interior, un miedo indefinible, un sentido escondido de desesperación. ¿Cuántos de nuestros coetáneos han construido cisternas rotas y vacías en una búsqueda desesperada de sentido, del sentido último que solo puede dar el amor? ¡También la Iglesia necesita esta renovación! Tiene necesidad de vuestra fe, de vuestro idealismo y de vuestra generosidad para poder ser siempre joven en el Espíritu”. MC

7. “¡No tengáis miedo de decir que “sí” a Jesús, de hallar vuestra alegría en hacer su voluntad, donándoos completamente para llegar a la santidad y usando vuestros talentos al servicio de los demás!”. MC

8. “Hay más alegría en dar que en recibir. No dudéis jamás de la verdad de las promesas de nuestro Señor, según las cuales cada vez que ofrecemos nuestra creatividad, nuestros recursos, nuestras personas, recibimos después todo con abundancia”. MC

Opus Dei -

9. “La colaboración armoniosa entre religión y vida pública es muy importante en una época en la que algunos han llegado a pensar que la religión es causa de división más que una fuerza de unidad. En un mundo amenazado por formas de violencia siniestras e indiscriminadas, la voz unánime de los que tienen un espíritu religioso estimula a las naciones y a las comunidades a resolver los conflictos con instrumentos pacíficos, respetando plenamente la dignidad humana”. EI

10. “El sentido religioso nos guía al encuentro de las necesidades de los demás y a buscar vías concretas para contribuir al bien común. Las religiones juegan un papel particular en este contexto, en cuanto que enseñan a la gente que el auténtico servicio exige sacrificio y autodisciplina, que a su vez se deben cultivar por medio de la abnegación, la templanza y el uso moderado de los bienes naturales”. EI

11. “La religión, al recordarnos las limitaciones y la debilidad del ser humano, nos impulsa a no poner nuestras esperanzas últimas en este mundo que pasa”. EI

12. “La verdadera fuente de la libertad se encuentra en la persona de Jesús de Nazaret. Los cristianos creen que El nos revela plenamente las potencialidades humanas para la virtud y el bien; El nos libera del pecado y de las tinieblas”. EI

13. “Pensaréis que en el mundo de hoy es improbable que la gente adore otros dioses. Pero a veces lo hacen sin darse cuenta. Los falsos “dioses” están casi siempre ligados a la adoración de tres realidades: los bienes materiales, el amor posesivo y el poder”. ND

14. “Los bienes materiales, de por sí, son buenos. No sobreviviríamos sin dinero, ropa y casas. Pero si nos negamos a compartir lo que tenemos con los hambrientos y los pobres, transformamos esos bienes en una falsa deidad. ¡Cuántas voces en nuestra sociedad materialista nos dicen que la felicidad consiste en acaparar el mayor número posible de bienes y objetos de lujo! Pero así los bienes se transforman en deidades falsas. En vez de dar la vida, son portadores de muerte”. ND

15. “El amor auténtico es ciertamente bueno. Cuando amamos somos plenamente humanos. Pero a menudo se cree amar cuando en realidad se tiende a poseer o a manipular a la otra persona. A veces los demás son tratados como objetos para satisfacer las propias necesidades. ¡Qué fácil es ser engañado por las tantas voces que en nuestra sociedad sostienen un enfoque permisivo de la sexualidad sin prestar atención a la modestia, al respeto propio y a los valores morales que confieren calidad a las relaciones humanas!”. ND

16. “En todos los Evangelios Jesús ama especialmente a los que se han equivocado porque, cuando se daban cuenta de su error, se abrían más que los otros a su mensaje de salvación. Los que deseaban reconstruir su vida eran los más dispuestos a escuchar a Jesús y a ser sus discípulos. Podéis seguir sus huellas; también vosotros podéis crecer especialmente cerca de Jesús precisamente porque habéis decidido volver a Él”. ND

Opus Dei -

17. “Podemos caer en la tentación de reducir la vida de fe a una cuestión de mero sentimiento, debilitando así su poder de inspirar una visión coherente del mundo y un diálogo riguroso con las otras muchas visiones que compiten en la conquista de las mentes y los corazones de nuestros contemporáneos”. CSM

18. “Caminad cada día a la luz de Cristo mediante la fidelidad a la oración personal y litúrgica, alimentados por la meditación de la palabra inspirada por Dios. Que la celebración cotidiana de la Eucaristía sea el centro de vuestra vida”. CSM

19. “La castidad por el Reino significa abrazar una vida completamente dedicada al amor, a un amor que os hace capaces de dedicaros sin reservas al servicio de Dios para estar plenamente presentes entre los hermanos y hermanas, especialmente entre los más necesitados”. CSM

20. “La sociedad contemporánea atraviesa por un proceso de fragmentación debido a una forma de pensar que es, por su naturaleza, de corto alcance porque deja de lado el horizonte completo de la verdad, verdad relativa a Dios y a nosotros. Por su misma naturaleza, el relativismo no consigue ver el cuadro entero. Ignora los principios que nos hacen capaces de vivir y crecer en la unidad, en el orden y la armonía”. VI

21. “¡El Espíritu Santo! Su función es ésta: cumplir la obra de Cristo. Enriquecidos con los dones del Espíritu Santo tendréis fuerza para ir más allá de las visiones parciales, de la utopía vacía, de la fugaz precariedad, para ofrecer la coherencia y la certeza del testimonio cristiano”. VI

22. “El amor tiene una característica particular: su fin es permanecer. Por naturaleza, el amor es duradero. El Espíritu Santo ofrece amor al mundo: amor que disipa la incertidumbre, que supera el miedo del engaño, que lleva en sí la eternidad; el amor verdadero que nos incorpora a la realidad que permanece”. VI

23. “El Espíritu Santo es Dios que se entrega eternamente, como una fuente inagotable, se ofrece siempre. Observando este don incesante, vemos los límites de lo que es perecedero, la locura de una mentalidad consumista. En particular, empezamos a entender porqué la búsqueda de las novedades nos deja insatisfechos y deseosos de algo más. ¿No estamos buscando un don eterno, la Fuente que jamás se agota?”. VI

24. “¡Queridos jóvenes: hemos visto que el Espíritu Santo realiza la maravillosa comunión de los creyentes en Cristo Jesús. Fiel a su naturaleza de dador y al mismo tiempo de don, actúa ahora sirviéndose de vosotros. Haced que el amor unificador sea vuestra medida, el amor duradero vuestro desafío, el amor que se entrega vuestra misión”. VI

Opus Dei -

25. “Vosotros estáis llamados a vivir los dones del Espíritu entre los altibajos de la vida cotidiana. Haced que vuestra fe madure mediante los sacramentos”. VI

26. “Estar verdaderamente vivos es ser transformados desde el interior, estar abiertos a la fuerza del amor de Dios. Si acogéis la fuerza del Espíritu Santo, también vosotros podréis transformar vuestras familias, las comunidades y las naciones. Liberad estos dones. Que la sabiduría, la inteligencia, la fortaleza, la ciencia y la piedad sean los signos de vuestra grandeza”. VI

27. “¡Que mediante la acción del Espíritu Santo, los jóvenes tengan la valentía de llegar a ser santos! Esto es lo que necesita el mundo, por encima de cualquier otra cosa”. A.

28. “Hay algo siniestro que brota del hecho de que la libertad y la tolerancia se separan muy a menudo de la verdad. Todo ello se alimenta de la idea, ampliamente difundida en nuestra época, de que no hay una verdad absoluta que guíe nuestra vida. El relativismo, dando valor a todo sin discriminación, ha hecho que ‘las experiencias’ sean lo más importante”. A.

29. “¡La vida no está gobernada por la suerte, no es casual! Vuestra existencia personal ha sido querida y bendecida por Dios y tiene una finalidad. La vida no es una simple sucesión de hechos y experiencias. Es una búsqueda de la verdad, del bien, de la belleza. Con ese fin tomamos nuestras decisiones, ejercemos nuestra libertad y, en esto, en la verdad, en el bien y en la belleza, encontramos la felicidad y la alegría”. A.

30. “No os dejéis engañar por los que ven en vosotros simples consumidores en un mercado de posibilidades indiferenciadas, donde la elección en sí misma se convierte en bien, la novedad se hace pasar por belleza y la experiencia subjetiva suplanta a la verdad”. A.

31. “Cristo ofrece más. Ofrece todo. Sólo él, que es la Verdad, puede ser el Camino y por lo tanto la Vida”. A.

32.  “Muchos jóvenes no tienen esperanza. Se quedan perplejos frente a las cuestiones que se les plantean y a menudo se siente inseguros sobre dónde encontrar respuestas. Ven la pobreza y la injusticia y desean hallar soluciones. Se sienten desafiados por los argumentos de quienes niegan la existencia de Dios y se preguntan cómo responder (…). ¿Dónde podemos hallar respuestas? El Espíritu nos orienta hacia el camino que conduce a la vida, al amor y a la verdad. El Espíritu nos orienta hacia Jesucristo. En El encontramos las respuestas que buscamos”. MC

33. “[La Virgen] María tuvo que enfrentarse a muchas dificultades a consecuencia de aquel sí. Simeón profetizó que una espada le atravesaría el corazón. Cuando Jesús tenía doce años pasó los peores momentos que cualquier madre puede experimentar cuando, durante tres días, perdió a su Hijo. Y después de la actividad pública de Jesús, sufrió la agonía de estar presente en su crucifixión y muerte. A través de tantas pruebas, permaneció siempre fiel a su promesa, sostenida por el Espíritu de fortaleza. Y fue recompensada con la gloria”. MC

34. “Debemos permanecer fieles al sí con que aceptamos la oferta de amistad por parte del Señor. Sabemos que no nos abandonará nunca que nos sostendrá siempre con los dones del Espíritu. María aceptó la “propuesta” del Señor en nuestro nombre. Dirijámonos a ella y pidámosle que nos guíe en las dificultades para permanecer fieles a la relación vital que Dios entabló con cada uno de nosotros”. MC

35. “Ha llegado el momento de decirnos adiós, o mejor hasta pronto. La Jornada Mundial de la Juventud 2011 se celebrará en Madrid, en España. Hasta entonces recemos unos por otros y demos al mundo nuestro gozoso testimonio de Cristo”. MC

Opus Dei -

WordPress Theme & Icons by N.Design Studio. WPMU Theme pack by WPMU-DEV.
Entries RSS Comments RSS Acceder