Responder con Avemarías

movimiento Opus Dei  Tagged , , , , , No Comments »

“La fundación del Opus Dei”. Libro escrito por John F. Coverdale, en el que narra la historia del Opus Dei hasta 1943.

Escrivá, que seguía vistiendo con sotana, recibía por la calle cada vez más insultos. Años atrás, en alguna ocasión, ya los había sufrido por el simple hecho de ser sacerdote. Un día, mientras pasaba por una parcela en construcción, un albañil se había burlado de él. Recordando el consejo de su director espiritual y frenando su temperamento, Escrivá regresó para hablar al grupo de obreros que habían dejado de trabajar y disfrutaba de la escena. Al final, recordaba en sus notas, “me dieron la razón, incluso el del grito, quien, con otro de ellos, me estrechó la mano”[1]. En otra ocasión, viajando en tranvía hacia la Academia Cicuéndez, Escrivá vio a un escayolista, que avanzaba hacia él con la clara intención de ensuciarle la sotana con la escayola que cubría su mono. Tomando la iniciativa, Escrivá le dio un abrazo mientras decía, más o menos, “vamos a acabar bien la faena”.

Tras la proclamación de la república los insultos se hicieron más frecuentes y más agresivos. Durante el verano de 1931, Escrivá decidió hacer una novena a Mercedes Reyna, Dama Apostólica recientemente fallecida. Su tumba estaba en un cementerio situado en una barriada pobre de Madrid. Cada día de la novena le costaba nuevos insultos. En una ocasión, al regresar del cementerio, un albañil se le acercó gritando: “Una cucaracha, ¡hay que pisarla!”. A pesar de sus propósitos de no prestar atención a tales cosas, Escrivá no pudo contenerse y replicó: “¡Qué valiente!, meterse con un señor que pasa a su lado sin ofenderle! ¿Esa es la libertad?”. Los otros obreros dijeron al albañil que se callara, y uno de ellos trató de excusar la conducta de su compañero. “No está bien”, dijo, con el aire de alguien que da una explicación razonable, “pero, ¿sabe usted?, es el odio”[2]. Otro día un crío que estaba en compañía de otros niños gritó: “¡Un cura! Vamos a apedrearlo”. Escrivá narra su reacción: “Con un movimiento anterior a mi voluntad, cerré el breviario, que leía, y me encaré con ellos: “¡Sinvergüenzas! ¿eso os enseñan vuestras madres?”. Aún añadí otras palabras”[3], finaliza, sin precisar cuáles fueron.

En otras oprtunidades las cosas no terminaron tan bien. Varias veces le alcanzaron las piedras; en una ocasión, recibió un fuerte balonazo, muy bien dirigido, en plena cara. Algunas Damas Apostólicas sufrieron mucho más. Un día, en un vecindario de clase obrera, fueron atacadas y arrastradas por la calle mientras alguien les clavaba una lanceta de zapatero en la cabeza. Cuando una de ellas intentó defender a las otras, los agresores le arrancaron parte del cuero cabelludo y la dejaron desfigurada.

En medio de este ambiente hostil Escrivá luchaba por controlar su carácter y “apedrear con avemarías”[4] a sus atacantes. No siempre tenía éxito, pero a mediados de septiembre de 1931 pudo escribir en sus notas: “Tengo que agradecer a mi Dios un notable cambio: hasta hace poco, los insultos y burlas que, por ser sacerdote, me dirigían desde la venida de la república antes, rarísima vez, me ponían violento. Acordé encomendarles, con un avemaría, a la Ssma. Virgen, cuando oyera groserías o indecencias. Lo hice. Me costó. Ahora, al oír esas palabras innobles, se me enternecen las entrañas, por regla general, considerando la desgracia de esa pobre gente, que, si obra así, cree hacer una cosa honrada, porque, abusando de su ignorancia y de sus pasiones, le han hecho creer que el sacerdote, además de ser un vago parásito, es su enemigo, cómplice del burgués que los explota”[5].

Escrivá terminó la nota con una exclamación característica que reflejaba su convencimiento, incluso en esta temprana época en la que el fruto de sus esfuerzos todavía no era visible, de que Dios quería hacer grandes cosas a través del Opus Dei: “Tu Obra, Señor”, concluía, “les abrirá los ojos”[6].

Pocos meses después, profundamente preocupado por el decreto de disolución de los jesuitas, escribió: “Ayer, al conocer la expulsión de la Compañía y los demás acuerdos anticatólicos del Parlamento, sufrí. Me dolió la cabeza. Anduve mal hasta la tarde. Porque, a la tarde, vestido de seglar, subí a Chamartín con Adolfo: el padre Sánchez, y todos los demás jesuitas, estaban ¡encantados! de sufrir persecución por su voto de obediencia al Santo Padre. ¡Qué cosas más serenamente hermosas nos dijo!”[7].

En medio del sufrimiento que le causaban los ataques a la Iglesia, la dificultad de encontrar a gente capaz de entender y comprometerse con su mensaje, la falta de recursos para mantener a su familia y las incertidumbres sobre su propia situación, Escrivá experimentó durante la segunda mitad de 1931 una extraordinaria efusión de gracias, que aclaró más lo que Dios le estaba pidiendo.

[1] Ibid. p. 360

[2] Ibid. p. 361

[3] Ibid. p. 361

[4] Ibid. p. 364

[5] Ibid. p. 365

[6] Ibid. p. 365

[7] Ibid. p. 364

Esquina de la calle de Santa Inés con Atocha

movimiento Opus Dei  Tagged , , , , , , , No Comments »

Recorrido histórico de los lugares fundamentales relacionados con la fundación del Opus Dei

Opus Dei -

En este lugar de la calle de Atocha, en la esquina con la calle Santa Inés, sufrió el Fundador una agresión un día de la Octava de la Inmaculada de 1931. El Fundador entiende en sus escritos por San Carlos la Facultad de Medicina.

Escribió el Fundador el 15 de diciembre de 1931:

Octava de la Inmaculada Concepción, 1931: En la tarde de ayer, a las tres, cuando me dirigía al colegio de Santa Isabel a confesar las niñas, en Atocha por la acera de San Carlos, esquina casi a la calle de Santa Inés, tres hombres jóvenes, de más de treinta años, se cruzaron conmigo.

Al estar cerca de mí, se adelantó uno de ellos gritando: “¡le voy a dar!”, y alzaba el brazo, con tal ademán que yo tuve por recibido el golpe.

Pero, antes de poner por obra esos propósitos de agresión, uno de los otros dos le dijo con imperio: “No, no le pegues”. Y seguidamente, en tono de burla, inclinándose hacia mí, añadió: “¡Burrito, burrito!”

Crucé la esquina de Santa Isabel con paso tranquilo, y estoy seguro de que en nada manifesté al exterior mi trepidación interna. Al oírme llamar, por aquel defensor!, con el nombre -burrito, borrico- que tengo delante de Jesús, me impresioné.

Opus Dei -

Recé en seguida tres avemarías a la Santísima Virgen. Que presenció el pequeño suceso, desde su imagen puesta en la casa propiedad de la Congregación de San Felipe. Escribió al día siguiente, 16 de diciembre de 1931:

Ayer estuve como cansado, a consecuencia indudablemente del asalto de la calle de Atocha. Estoy convencido de que fue cosa diabólica. (…) El que trató de agredirme tenía una cara de insensato terrible. De los otros dos no recuerdo nada. Entonces -y después tampoco- no perdí la paz.

Fue una trepidación fisiológica, que aceleró la marcha de mi corazón y que me di cuenta de que no se manifestó al exterior, ni en un gesto. Me pasmó, según conté, el tono de ironía, de burla que empleó para llamarme, por dos veces, burrito.

Instintivamente, elevé mi corazón y me puse a rezar tres avemarías a nuestra Señora. Después, anoté a la letra en mi cuartilla las frases de aquella gente. (Vázquez de Prada, 411)

Plaza de Chamberí

movimiento Opus Dei  Tagged , , , , , , , , , No Comments »

Recorrido histórico de los lugares fundamentales relacionados con la fundación del Opus Dei.

Al igual que tantos sacerdotes de Madrid, san Josemaría padeció insultos y agresiones físicas por su condición sacerdotal durante los años previos a la guerra civil.

Vázquez de Prada cita sucesos parecidos, que san Josemaría anotó en sus Apuntes, como el siguiente:

Continúa la racha de insultos a los sacerdotes [...]. Hice propósito —lo renuevo— de callar, aunque me insulten, aunque me escupan. Una noche, en la plaza de Chamberí, cuando yo iba a casa de Mirasol, alguien me tiró a la cabeza un puñado de barro, que casi me tapó una oreja. No chisté.

Más: el propósito, de que vengo hablando, es apedrear a esos pobres odiadores con avemarías.


WordPress Theme & Icons by N.Design Studio. WPMU Theme pack by WPMU-DEV.
Entries RSS Comments RSS Acceder