150 años de las apariciones de la Virgen en Lourdes

movimiento Opus Dei  Tagged , , , , , , , , No Comments »

150 años han transcurrido desde que la Virgen María se le apareciera a una joven pastorcita en la localidad francesa de Lourdes, acontecimiento ocurrido el 11 de febrero de 1858.

Opus Dei - La  talla de la Virgen que recuerda las apariciones en Lourdes.

La talla de la Virgen que recuerda las apariciones en Lourdes.

Aquel día, Bernardette Soubirous, una niña de tan sólo 14 años, iba en búsqueda de leña a una gruta cercana al pueblo, situado junto al río Gave y cercana de la frontera con España.

Al llegar al lugar se encontró con un riachuelo. Se detuvo para sacarse las medias y cruzarlo, cuando un ruido muy fuerte la obligó a alzar la vista. En aquél momento vio dentro de la gruta a una Señora vestida de blanco, con una cinta azul en su cintura. Ésta se encontraba descalza y de pié sobre una nube; sus pies estaban adornados por dos rosas del mismo color de la nube y tenía entre sus manos un rosario.

En los días posteriores hubo nuevas apariciones. En una de ellas pidió a la niña que se acercara a la gruta y que bebiera y lavase su cara con ella. En adelante, esa gruta sería el lugar de peregrinaje para miles de fieles que acuden a encontrarse con la Virgen en la Gruta de Lourdes.

Entre ellos, San Josemaría Escrivá, que fue en numerosas ocasiones. Casi siempre, para darle gracias; en algunas ocasiones, a solicitarle algún favor –como la salud de su hermana Carmen o el buen marchar de la Obra-; y siempre para manifestarle su amor de hijo.

El santo escribió en Forja: “Busca a Dios en el fondo de tu corazón limpio, puro; en el fondo de tu alma cuando le eres fiel, ¡y no pierdas nunca esa intimidad!

Opus Dei - San  Josemaría besa la gruta donde se apareció la Virgen a santa  Bernardette.

San Josemaría besa la gruta donde se apareció la Virgen a santa Bernardette.

Científicos universitarios a la búsqueda del alma

movimiento Opus Dei  Tagged , , , , , , No Comments »

¿Hay sitio en la ciencia para el alma? ¿Puede la neurociencia –lo que sabemos del cerebro- sugerir su existencia? 40 universitarios de diversas carreras debatieron en la 10ª edición del “International Interdisciplinary Seminar”.

Desde hace diez años, universitarios de diferentes disciplinas y de diversos países de Europa se reúnen en Londres para dar luz sobre alguna de las cuestiones más importantes. Algunos participan en medios de formación del Opus Dei, otros acuden atraídos por la honestidad con que se debate. Todos están interesados por saber qué opinan los demás sobre los interrogantes que ellos mismos se plantean.


Opus Dei - Leyendo unas  notas entre sesión y sesión.

Leyendo unas notas entre sesión y sesión.

Son médicos, físicos, filósofos, biólogos, matemáticos… universitarios de diferentes áreas que intentan exprimir a fondo la razón humana. Intercambiando ideas y puntos de vista, reunidos en el Netherhall College de Londres, saben que pueden ver más allá de lo que un investigador aislado.

El año pasado se preguntaron: ¿Juega Dios a los dados? Es decir, ¿es compatible la casualidad con una  inteligencia que gobierna la naturaleza?

“Son futuros médicos, físicos, filósofos, biólogos, matemáticos… universitarios de diferentes áreas que intentan exprimir a fondo la razón humana”.

La pregunta de esta 10ª edición no era menos interesante: ¿puede la ciencia –y en concreto el estudio del cerebro- decirnos algo sobre el alma y la libertad? ¿puede demostrar su existencia o su ausencia?

Hemos entrevistado a Dominic Burbidge, Lorenzo De Vittori y Antoine Suarez, organizadores y ponentes del Seminario Interdisciplinar.

- Alma y ciencia en el debate público –y más en el área universitaria- parecen mundos totalmente diversos. ¿Qué pretendíais con el seminario?

En este encuentro internacional de universitarios, hemos pretendido estudiar la cuestión del alma a la luz de los datos experimentales de la ciencia actual, y en particular de la neurociencia. Quien afirma que el hombre posee un alma espiritual, acepta implícitamente que ésta, por medio de la inteligencia y la voluntad, regula o influencia ciertos movimientos corporales, como por ejemplo los movimientos de mis dedos cuando escribo esta respuesta, o de mis labios cuando hablo con otro. ¿Contradice esta afirmación los datos científicos? Esta ha sido la pregunta básica del Seminario.

- El discurso habitual es que el alma es –si existe- espiritual y por lo tanto inaccesible desde lo material, desde lo que se percibe a través de los sentidos. No se niega su existencia, se niega simplemente la capacidad de demostrarla. Hay, por lo tanto, una barrera. ¿Cómo proponéis superarla?

Opus Dei - Los  universitarios pudieron escuchar a expertos.

Los universitarios pudieron escuchar a expertos.

No hemos pretendido demostrar la existencia del alma, sino sólo demostrar que la ciencia actual admite fenómenos que tienen sus raices fuera del espacio-tiempo, y por tanto, en cierto modo admite que lo que se percibe a través de los sentidos proviene en parte de operaciones no-materiales o espirituales. Resulta también instructivo comparar esta nueva perspectiva científica al análisis de Sto Tomás de Aquino en la Suma teológica (I, q. 110) sobre la actuación de los ángeles en el mundo corporal.

- Por qué dormimos, el funcionamiento “informático” del cerebro o la evolución del universo han sido algunos de los temas que han abordado la pregunta del alma. ¿Cuáles han sido las propuestas más sugerentes?

El sueño es un fenómeno importante para la comprensión del hombre y del universo. Fenómeno en cierto modo paradójico pues, aunque no parece ofrecer una clara ventaja evolutiva, los datos de la neurobiología hacen pensar que la evolución no llegará a producir un cerebro que pueda prescindir de dormir.

El hombre sería así un ser que por naturaleza es incapaz de conciencia ininterrumpida.

Opus Dei - Al proceder de  diferentes carreras, los intercambios de ideas fueron muy numerosos.

Al proceder de diferentes carreras, los intercambios de ideas fueron muy numerosos.

Si uno acepta esta premisa, parece natural concluir que para obrar intencional y ordenadamente, el hombre tiene que pagar un precio: el comportamiento aleatorio característico del sueño. Esto cuadra bien dentro de los principios de la física cuántica. Lo que no quiere decir que el cerebro humano pueda compararse a un “ordenador cuántico”, ya que esta es una máquina controlable y utilizable por cualquier técnico exterior. Mi cerebro no es una tal máquina.

Otra cuestión interesante que surgió al margen de la discusión, es que en la descripción cuántica del universo el observador humano juega un papel central en la teoría. Hay que resolver por tanto el problema de cómo estaba presente el observador en el Big-Bang.

- Llama la atención la variedad de áreas de las que proceden los ponentes, casi todas del mundo científico. ¿Qué inquietud ha unido a esos universitarios?

La inquietud de fondo es hacer ver que (contrariamente a la conclusión de Kant) no hay contradicción entre el profundo deseo de libertad que tiene cada hombre, y los principios de la ciencia.

“No hay contradicción entre el profundo deseo de libertad que tiene cada hombre, y los principios de la ciencia”.

- “Quien deja a Dios al margen de la realidad es sólo aparentemente un realista”, dijo Ratzinger. El Papa continúa insistiendo en la complementariedad entre conocimiento de la razón y conocimiento de la fe. ¿Conocéis su discurso? ¿han estado las enseñanzas del Papa presentes en el seminario?

La cita de Ratzinger está en relación directa con el análisis del Seminario: si admitimos que el hombre es libre, hay que admitir inteligencias invisibles detrás de los fenómenos; y viceversa, la negación de Dios acaba destruyendo la libertad humana.

Por una parte, hemos visto que ciertas teorías utilizan el término “realista” como sinónimo de existencia espacio-temporal o corporal, y contribuyen así a una cierta confusión.

Por otro lado, hemos insistido en que la ciencia actual admite otros dominios de existencia que los puramente materiales. Las mismas verdades matemáticas parecen confirmar esta conclusión. Y así mismo la creatividad artística exhibida en el show final, en particular, un formidable recital de piano por Mladen, un participante de Croacia.

Opus Dei - Sala de  estudio de Netherhall Collegue (Londres), donde tuvo lugar el simposio  de universitarios.

Sala de estudio de Netherhall Collegue (Londres), donde tuvo lugar el simposio de universitarios.

- Esta ha sido la 10ª edición. ¿Cómo resumiríais esos días? ¿cómo ha sido la experiencia?

Quienes hemos participado en el seminario, coincidimos en afirmar que la ciencia de hoy no impone una visión determinista del mundo. Por tanto quien quiere ser libre, puede escoger serlo. En el próximo seminario pretendemos analizar esta conclusión con más detalle.

14 febrero: un camino abierto a todos

movimiento Opus Dei  Tagged , , , , , , , , No Comments »

El 14 de febrero de 1930 San Josemaría comprendió que también Dios llamaba a pertenecer al Opus Dei a mujeres de todo el mundo, para santificarse en la vida ordinaria

Opus Dei -

Selección del artículo publicado por Francisca Quiroga, profesora de Filosofía en la Pontificia Universidad de la Santa Cruz, en “Studia et Documenta” (2007).

¿En qué consistió el hecho fundacional del 14 de febrero de 1930? Se podría contestar a esta pregunta de una manera escueta diciendo: San Josemaría entendió que Dios llamaba a las mujeres a ser y hacer el Opus Dei.

Por tanto, lo que sucedió en la fecha que nos ocupa hay que situarlo en la perspectiva de la realización de este proyecto que tuvo su inicio el 2 de octubre de 1928[1].

El fundador detallaba siempre la fecha en que percibió que Dios quería la sección femenina del Opus Dei; algunas veces añadía también las circunstancias de lugar y de situación. El lugar fue el oratorio de la casa de la Marquesa de Onteiro[2], en Madrid. La situación: mientras celebraba la Misa; el momento preciso: inmediatamente después de la Comunión.

Él mismo anotaría más tarde lo que había sucedido en su alma: “el 14 de febrero de 1930, celebraba yo la misa en la capillita de la vieja marquesa de Onteiro, madre de Luz Casanova, a la que yo atendía espiritualmente, mientras era Capellán del Patronato. Dentro de la Misa, inmediatamente después de la Comunión, ¡toda la Obra femenina! No puedo decir que vi, pero que sí que intelectualmente, con detalle (después yo añadí otras cosas, al desarrollar la visión intelectual), cogí lo que había de ser la Sección femenina del Opus Dei” [3].

Y en una meditación dirigida en Villa Tevere[4], en el oratorio de Pentecostés: “Yo iba a casa de una anciana señora de ochenta años que se confesaba conmigo, para celebrar Misa en aquel oratorio pequeño que tenía. Y fue allí, después de la Comunión, en la Misa, cuando vino al mundo la Sección femenina. Luego, a su tiempo, me fui corriendo a mi confesor, que me dijo: esto es tan de Dios como lo demás [5].

Opus Dei -

Aparece ese día algo nuevo, pero que no es una institución diversa, sino un ensanchamiento de lo que había comenzado el 2 de octubre de 1928[6]. De formas diferentes, siempre que se refería a lo que empezó el 14 de febrero de 1930, quedaba patente que había una plena continuidad con lo que vio el 2 de octubre de 1928.

Lo expresaba de una manera muy clara en una reunión en Buenos Aires en 1974: “Fue el 2 de octubre del veintiocho, fiesta de los Santos Angeles Custodios, cuando el Señor quiso que comenzáramos a trabajar. El 14 de febrero del treinta completó la Sección femenina esta gran movilización universal de cristianos para la paz, para el bienestar, para la comprensión, para la fraternidad”[7].

Veamos también un texto más antiguo, de 1959. Reunido con algunas mujeres del Opus Dei que vivían en Roma, les decía: “Quería estar hoy con vosotras, mis hijas, porque celebramos el aniversario de aquel día en que Nuestro Señor se dignó abrir a las mujeres este camino divino en la tierra”[8].

En un apunte de una conversación con el fundador, en febrero de 1955, se refleja cómo entendía que la integridad del Opus Dei incluía a hombres y mujeres. Les decía: “La Obra, verdaderamente, sin esa voluntad expresa del Señor y sin vuestras hermanas, hubiera quedado manca”[9].

Hombres y mujeres en el Opus Dei forman parte de una sola institución; tienen una misma llamada, una misma misión, idéntico espíritu y modos apostólicos[10]; constituyen una sola familia que tiene como cabeza al “Padre” que, desde que el Opus Dei alcanzó su forma jurídica definitiva en 1982, es su Prelado propio[11].

Así lo transmitió el fundador de formas variadísimas, con palabras y con hechos. Y así lo entendieron los miembros del Opus Dei desde el principio. Parece significativa una anotación del diario del primer centro de mujeres, fechada el 14 de febrero de 1943, en la que se percibe el eco de las palabras de san Josemaría: “Nuestra primera mirada en este día tan grande para nosotras ha sido para el Jesús (sic) que desde el Sagrario nos preside, en ella ha habido una acción de gracias muy honda por haber inspirado la colaboración femenina en su Obra”[12]. La expresión “colaboración femenina”, aunque es inexacta, refleja bien dos aspectos que san Josemaría les transmitía: el Opus Dei es una institución única, con dos secciones; la iniciativa es divina, por tanto, todos –las mujeres y los hombres– “colaboran” con Dios.

Opus Dei -

[1] Cfr. Andrés Vázquez de Prada, op. cit., vol. I, pp. 251-324.

[2] Doña Leónides García San Miguel, Marquesa de Onteiro: cfr. ibid., p. 258, nota 17. Su casa era un hotelito situado en la calle Alcalá Galiano; fue demolida años más tarde para construir un edificio de apartamentos. Cfr. Ana Sastre, op. cit., pp. 101-102.

[3] Josemaría Escrivá, Apuntes íntimos, n. 1871, anotación hecha en 1948, en Andrés Vázquez de Prada, op. cit., vol. I, p. 323. Sobre la relevancia histórica y teológica de este texto, cfr. Antonio Aranda, “El Beato Josemaría…”, pp. 131-136.

[4] Villa Tevere es el nombre del conjunto de edificios que albergan la sede central del Opus Dei en Roma: cfr. Andrés Vázquez de Prada, op. cit., vol. III, p. 105.

[5] Apuntes tomados en una meditación, 14-II-1964, AGP, Sec. P09, p. 74. Cfr. Andrés Vázquez de Prada, op. cit., vol. I, pp. 315-324.

[6] “En los meses que siguen al 2 de octubre de 1928, Don Josemaría Escrivá de Balaguer, aunque percibió claramente el alcance universal de la luz recibida, pensó que el Opus Dei estaba destinado solamente a varones. El 14 de febrero de 1930, mientras decía la Santa Misa, vio que debía promover esa vocación también entre mujeres, dando así origen a una nueva rama o sección del Opus Dei. La Prelatura del Opus Dei –que constituye una unidad pastoral orgánica e indivisible– realiza sus apostolados por medio de la Sección de varones y de la Sección de mujeres, bajo el gobierno y dirección del Prelado, que da y asegura la unidad fundamental de espíritu y de jurisdicción entre las dos Secciones”: José Luis Illanes, op. cit., p. 130, nota 74.

[7] Apuntes tomados en una reunión en Buenos Aires, el 26-VI-1974, AGP, Sec. P05, I, p. 595.

[8] Apuntes tomados en una charla el 14-II-1959, AGP, Sec. P02, 1992, p. 600.

[9] Apuntes de una conversación, febrero 1955, AGP, Sec. P01, II, p. 6.

[10] Cfr. Pedro Rodríguez — Fernando Ocáriz — José Luis Illanes, op. cit., pp. 69-86 y 162-198.

[11] Cfr. Statuta, nn. 1 y 130, en Amadeo de Fuenmayor — Valentín Gómez-Iglesias — José Luis Illanes, op. cit., pp. 628 y 647.

[12] Diario del centro de la calle de Jorge Manrique, 14-II-1943, AGP (Subfondo Asesoría Central), D-1004.

Palabras de Benedicto XVI a los participantes del UNIV 2008

movimiento Opus Dei  Tagged , , , , , , No Comments »

Queridos amigos:

Os doy una cordial bienvenida a todos los que habéis venido a Roma de diferentes países y universidades para celebrar juntos la Semana santa y para participar en el congreso internacional UNIV. De este modo, podréis realizar momentos de oración común, un enriquecimiento cultural y un intercambio fecundo de las experiencias hechas por vuestra asociación con centros y actividades de formación cristiana patrocinados por el Opus Dei en vuestras respectivas ciudades y naciones.

Vosotros sabéis que con un serio compromiso personal, inspirado en los valores evangélicos, es posible responder adecuadamente a los grandes interrogantes del tiempo presente. El cristiano sabe que hay un nexo inseparable entre verdad, ética y responsabilidad. Toda expresión cultural auténtica contribuye a formar la conciencia y estimula a la persona a superarse a sí misma a fin de que pueda mejorar la sociedad. Uno se siente así responsable ante la verdad, al servicio de la cual ha de ponerse la propia libertad personal. Se trata ciertamente de una misión comprometida y para realizarla el cristiano está llamado a seguir a Jesús, cultivando una intensa amistad con él a través de la oración y de la contemplación. Ser amigos de Cristo y dar testimonio de él allí donde nos encontremos exige, además, el esfuerzo de ir contracorriente, recordando las palabras del Señor: estáis en el mundo pero no sois del mundo (cf. Jn 15, 19). Por tanto, no tengáis miedo, cuando sea necesario, de ser inconformistas en la universidad, en el colegio y en todas partes.

Queridos jóvenes del UNIV, sed levadura de esperanza en este mundo que anhela encontrar a Jesús, a veces sin darse cuenta. Para mejorarlo, esforzaos ante todo por cambiar vosotros mismos con una vida sacramental intensa, especialmente acercándoos al sacramento de la Penitencia y participando asiduamente en la celebración de la Eucaristía. Os encomiendo a cada uno de vosotros y a vuestras familias a María, que nunca dejó de contemplar el rostro de su Hijo Jesús. Invoco sobre cada uno de vosotros la protección de san Josemaría y de todos los santos de vuestras tierras, mientras de corazón os deseo una feliz Pascua.

El Papa: “Sed anticonformistas”

movimiento Opus Dei  Tagged , , , , , , No Comments »

Benedicto XVI ha recibido en Audiencia en la Basílica de San Pedro del Vaticano a los más de 3.500 jóvenes que participan en el Forum UNIV. El Santo Padre les ha sugerido que para cambiar el mundo “primero, cambiéis vosotros mismos”. Palabras del Papa y fotos de la audiencia.

Opus Dei - Un momento de  la audiencia celebrada hoy en la basílica de San Pedro.

Un momento de la audiencia celebrada en la basílica de San Pedro.

El Santo Padre ha dicho a los jóvenes que “sólo un serio empeño personal inspirado en los valores del Evangelio, os permitirá responder de modo adecuado a los grandes interrogantes del tiempo presente”. El Papa ha animado a los jóvenes a poner la propia libertad personal al servicio de la verdad.

Benedicto XVI ha continuado: “Ser amigos de Cristo y dar testimonio de Él allí donde nos encontremos, exige el esfuerzo de andar contracorriente, recordando las palabras del Señor: Estáis en el mundo pero no sois del mundo (Jn. 15, 19). Por lo tanto, no tengáis miedo cuando sea necesario ser anticonformistas en la Universidad, en el colegio, o en cualquier lugar”.

“Queridos jóvenes del UNIV -ha añadido el Papa-. Sed sembradores de esperanza en este mundo que anhela encontrar a Jesús, tal vez sin ni siquiera darse cuenta. Para mejorarlo, esforzaos sobre todo por cambiar vosotros mismos, por medio de una vida sacramental intensa, acercándoos especialmente a recibir el sacramento de la Penitencia, y participando con más frecuencia en la celebración de la Eucaristía”.

Opus Dei -

“Sed sembradores de esperanza en este mundo que anhela encontrar a Jesús”.

Benedicto XVI ha terminado su intervención con estas palabras: “Encomiendo a cada uno de vosotros y a vuestras familias a la Virgen María, que no cesó nunca de ver el rostro de su hijo Jesús. Sobre cada uno de vosotros invoco la protección de San Josemaría y de todos los santos de vuestros países. Y de corazón os deseo una Feliz Pascua”.

“Yo estaré con vosotros”

movimiento Opus Dei  Tagged , , , , , , No Comments »

Cristo, con su Resurrección y Ascensión, indica a los cristianos: “Seréis mis testigos”. Ahora, transformar el mundo, con la ayuda del Resucitado, es tarea de todos. Así lo recordaba Mons. Álvaro del Portillo en un artículo del que publicamos un extracto en el día del aniversario de su fallecimiento.

Opus Dei -

El encargo que recibió un puñado de hombres en el Monte de los Olivos, cercano a Jerusalén, durante una mañana primaveral allí por el año 30 de nuestra era, tenía todas las características de una “misión imposible”. Recibiréis el poder del Espíritu Santo que descenderá sobre vosotros y seréis mis testigos en Jerusalén, en toda la Judea, en Samaria y hasta los confines de la tierra (Act 1, 8).

Las últimas palabras pronunciadas por Cristo antes de la Ascensión parecían una locura. Desde un rincón perdido del Imperio romano, unos hombres sencillos —ni ricos, ni sabios, ni influyentes— tendrían que llevar a todo el mundo el mensaje de un ajusticiado.

Menos de trescientos años después, una gran parte del mundo romano se había convertido al cristianismo. La doctrina del Crucificado había vencido las persecuciones del poder, el desprecio de los sabios, la resistencia a unas exigencias morales que contrariaban las pasiones. Y, a pesar de los vaivenes de la historia, todavía hoy el cristianismo sigue siendo la mayor fuerza espiritual de la humanidad. Sólo la gracia de Dios puede explicar esto. Pero la gracia ha actuado a través de hombres que se sabían investidos de una misión y la cumplieron.

Cristo no presentó a sus discípulos esta tarea como una posibilidad, sino como un mandato imperativo. Así leemos en San Marcos: Andad a todo el mundo y predicad el Evangelio a toda criatura. El que crea y se bautice, se salvará; mas el que no crea, se condenará (Mc 16, 15-16). Y San Mateo recoge las siguientes palabras de Cristo: Id y enseñad a todas las gentes, bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado. Yo estaré con vosotros hasta el fin del mundo (Mt 28, 19-20).

Opus Dei - Mons. Álvaro  del Portillo falleció el 23 de marzo de 1994. Está en marcha su proceso  de canonización.

Mons. Álvaro del Portillo falleció el 23 de marzo de 1994. Está en marcha su proceso de canonización.

Son palabras que traen a nuestra memoria las pronunciadas por Jesús en la Ultima Cena —como Tú me enviaste al mundo, así los he enviado Yo al mundo (Jn 17, 18)—, de las que el Concilio Vaticano II ha hecho el siguiente comentario: “Este mandato solemne de Cristo de anunciar la verdad salvadora, la Iglesia lo ha recibido de los Apóstoles con el encargo de llevarlo hasta el fin de la tierra”[1]. (…)

Los primeros cristianos supieron cambiar su sociedad, poniendo todo su esfuerzo al servicio del mandato de Cristo: Entonces, ellos partieron y predicaron por todas partes, mientras el Señor estaba con ellos y confirmaba la palabra con los prodigios que la acompañaban (Mc 16, 20).

Ante una sociedad que parece huir alocadamente de Dios, los cristianos de este siglo hemos sido llamados a realizar una nueva evangelización “En y desde las tareas civiles, materiales, seculares de la vida humana: en un laboratorio, en el quirófano de un hospital, en el cuartel, en la cátedra universitaria, en la fábrica, en el taller, en el campo, en el hogar de familia y en todo el inmenso panorama del trabajo, Dios nos espera cada día. Sabedlo bien: hay algo santo, divino, escondido en las situaciones más comunes, que toca a cada uno de vosotros descubrir”[2].

Y, con palabras de Juan Pablo II, “Esto sólo será posible si los fieles laicos saben superar en sí mismos la fractura entre el Evangelio y la vida, recomponiendo en su cotidiana actividad en la familia, en el trabajo y en la sociedad la unidad de vida que encuentra en el Evangelio inspiración y fuerza para realizarse en plenitud”[3]. El mundo espera cristianos sin fisuras, cristianos de una pieza. Con fallos, con errores, pero con la firme voluntad de rectificar cuanta voces sea preciso y seguir adelante en el camino que, de la mano de la Virgen, nos lleva al Padre a través de Cristo, Camino, Verdad y Vida.

Mons. Ocáriz: «Las puertas del Opus Dei están abiertas a todos»

movimiento Opus Dei  Tagged , , , , , , No Comments »

Monseñor Fernando Ocáriz (París, 1944) es la persona más cercana al prelado del Opus Dei. Publicamos una entrevista de la agencia Zenit en la que habla de la figura jurídica de la Prelatura Personal.

En una entrevista a Zenit, a la luz de los primeros 25 años de la erección del Opus Dei como prelatura personal -la única del mundo-, su vicario general revela cuál es la relación de esta institución con las diócesis y explica que el a veces supuesto «poder» de «la Obra» no es otro que el derivado del Evangelio.

Opus Dei -

Monseñor Ocáriz ha recibido a Zenit en la sede de Villa Tevere en la Ciudad Eterna, donde está enterrado el fundador del Opus Dei, san Josemaría Escrivá de Balaguer.

Este sacerdote es físico y teólogo. Autor de numerosas publicaciones filosóficas y teológicas, especialmente en el ámbito de la filosofía de la historia y de la cristología, desde 1986 es consultor de la Congregación para la Doctrina de la Fe.

También es miembro de la Pontificia Academia Teológica y desde el 23 de abril de 1994 es el Vicario General del Opus Dei.

–El Opus Dei nació para ayudar a los laicos en su vida normal. ¿Los laicos son parte de la prelatura del Opus Dei, o la prelatura es sólo para la parte -mínima– de sacerdotes del Opus Dei?

“San Josemaría Escrivá ha ayudado a corregir una concepción errónea de la santidad, como si fuera algo reservado para algunos «grandes». La santidad es hacerse amigo de Dios, dejar obrar al Otro, el Único que puede hacer que este mundo sea bueno y feliz”.

Monseñor Ocáriz: El Opus Dei nació propiamente para difundir y recordar a todos –sacerdotes y laicos– la llamada universal a la santidad. Como enseñó san Josemaría desde 1928, esta universalidad, es decir, que Dios llama a cada persona, lleva consigo, además, que todas las circunstancias humanas honradas –el trabajo profesional, las relaciones familiares y sociales– pueden y deben ser realidad santificada y santificadora.

Como dijo el cardenal Joseph Ratzinger con motivo de la canonización del fundador del Opus Dei, el mensaje de san Josemaría Escrivá ha ayudado a corregir una concepción errónea de la santidad, como si fuera algo reservado para algunos «grandes». La santidad es hacerse amigo de Dios, dejar obrar al Otro, el Único que puede hacer que este mundo sea bueno y feliz.

Los laicos del Opus Dei, mujeres y hombres, casados y célibes, son parte integrante de la Prelatura, tanto como los sacerdotes que constituyen el presbiterio. La relación entre estos ministros sagrados y los fieles laicos es la propia de la Iglesia.

Al mismo tiempo, cada laico pertenece también a la Diócesis donde tiene el domicilio, como cualquier otro católico. Juan Pablo II lo recordó en diversas ocasiones, refiriéndose concretamente al Opus Dei: el sacerdocio ministerial de los clérigos y el sacerdocio común de los fieles laicos se unen y entrelazan, en unidad de vocación y de régimen para cumplir la misión evangelizadora de la Prelatura, bajo la guía de un Prelado.

–El Opus Dei es la única prelatura personal que existe actualmente. ¿Reciben consultas de instituciones eclesiales que querrían ser una prelatura personal?

–Monseñor Ocáriz: Sí, por ahora es la única prelatura personal. Sin embargo, en la Iglesia hay otras circunscripciones eclesiásticas delimitadas también por un criterio personal, para diversas necesidades pastorales.

Por ejemplo, los ordinariatos que existen en algunos países para la atención de fieles de rito oriental, los ordinariatos militares y una administración apostólica personal erigida hace unos años en Brasil.

La constitución de una prelatura personal corresponde exclusivamente a la Santa Sede; además, el Derecho Canónico prevé que para su erección se consulte a las conferencias episcopales interesadas.

Se trata de una decisión pastoral, dirigida a favorecer la misión de la Iglesia en un mundo caracterizado por la movilidad de las personas. Por ejemplo, en las Exhortaciones apostólicas post-sinodales Ecclesia in America y Ecclesia in Europa, Juan Pablo II menciona las prelaturas personales como posible solución para personas necesitadas de una peculiar atención pastoral, concretamente para grupos de emigrantes.

También es posible que, como ha sucedido en el caso del Opus Dei, la acción del Espíritu Santo, que impulsa a llevar a cabo determinadas tareas apostólicas, origine unas necesidades pastorales que requieran una estructuración en prelatura personal.

Opus Dei -

No me consta que el Opus Dei haya recibido consultas de instituciones que hayan pensado en la posibilidad de ser prelatura personal. En cambio, sí es relativamente frecuente que sean llamadas personas del Opus Dei para explicar la experiencia de la Prelatura en estos años: en congresos, jornadas de estudios, reuniones pastorales, etc.

–¿Qué hay de cierto en la supuesta independencia –o autonomía, si lo prefiere– del Opus Dei por el hecho de ser jurídicamente una prelatura personal?

–Monseñor Ocáriz: La realidad es exactamente la contraria. Erigir una prelatura significa precisamente «dependencia»: poner a una parte del pueblo cristiano en dependencia pastoral de un miembro de la jerarquía eclesiástica.

No tiene sentido hablar de independencia o autonomía pues, al contrario, el Opus Dei depende de un prelado nombrado por el Romano Pontífice.

El prelado y sus vicarios ejercen la potestad eclesiástica en comunión con los demás pastores, bajo la suprema autoridad del Papa, de acuerdo con las normas universales de la Iglesia y las normas particulares contenidas en los Estatutos que la Santa Sede ha establecido para la Prelatura.

Pienso que la experiencia de la presencia del Opus Dei en numerosísimas diócesis de los cinco continentes puede contribuir a que se comprenda, también desde un punto de vista práctico, que la novedad de las prelaturas personales, introducida por el Concilio Vaticano II, no perjudica la unidad en las Iglesias particulares, sino, al contrario, supone un servicio a éstas en la general misión evangelizadora de la Iglesia.

Como escribió Benedicto XVI al actual prelado, monseñor Echevarría, con ocasión del cincuenta aniversario de su ordenación sacerdotal, «cuando fomentas el afán de santidad personal y el celo apostólico de tus sacerdotes y laicos, no sólo ves crecer la grey que te ha sido confiada, sino que proporcionas un eficaz auxilio a la Iglesia en la urgente evangelización de la sociedad actual».

– ¿Es correcto decir que hay «obispos del Opus Dei»?

“A quien se acerca a una actividad apostólica promovida por la prelatura –sus puertas están abiertas a todos– se le ofrece un horizonte de vida cristiana”.

–Monseñor Ocáriz: Depende de lo que se entienda con esa frase. Cuando un sacerdote del presbiterio de la prelatura es llamado por el Santo Padre al episcopado, como ha ocurrido algunas veces, le sucede lo mismo que a cualquier sacerdote diocesano: deja de estar incardinado en la circunscripción eclesiástica de la que procede, aunque continúe recibiendo asistencia espiritual de la Prelatura. Tiene la misma condición canónica que la de cualquier otro obispo.

Como es obvio, el prelado del Opus Dei no tiene potestad alguna sobre la misión episcopal de esos obispos.

–Supongo que pensará que no existe un antes y un después en el Opus Dei a causa del fenómeno del “Código da Vinci”.

–Monseñor Ocáriz: Evidentemente, no. Suponer que esa novela pueda tener una incidencia histórica tal para determinar un antes y un después en el Opus Dei carece de sentido.

Distinto es el influjo que haya podido tener en algunas personas. Sin ignorar la desorientación que ese tipo de literatura puede provocar en algunos lectores, me consta que numerosas personas han decidido ponerse en contacto con la Prelatura y sus actividades de formación cristiana, precisamente como consecuencia de la información sobre la Obra que se dio, para contrarrestar serenamente las falsedades de ese libro.

También han sido numerosísimas las muestras de solidaridad con el Opus Dei por parte de periodistas, escritores y otras personas que han seguido más de cerca la información sobre este tema. Se ha experimentado, también con este motivo, una estupenda solidaridad eclesial: son momentos en los que se palpa que la Iglesia es familia.

–A veces se oye hablar del «poder» del Opus Dei. ¿Por qué cree que se ha generado esta imagen?

–Monseñor Ocáriz: A pesar de las limitaciones personales –ni somos ni nos consideramos «los primeros de la clase»–, Dios ha bendecido con abundantes frutos apostólicos la labor de almas del Opus Dei.

Visto humanamente, quizá eso puede parecer a algunos como expresión de «potencia» o «poder».

En realidad, la Obra es una pequeña parte de la Iglesia, y su «poder» consiste en el que de ahí le proviene: el Evangelio que -como escribe san Pablo- es «fuerza de Dios para la salvación de todo el que cree». Los frutos de la labor de los fieles del Opus Dei los suscita el Espíritu Santo en la Iglesia y mediante la Iglesia.

A quien se acerca a una actividad apostólica promovida por la prelatura –sus puertas están abiertas a todos– se le ofrece un horizonte de vida cristiana.

Quien se acercase a la Obra buscando influencias humanas u otro tipo de bienes que no sean los espirituales, no podría resistir mucho tiempo: oiría hablar de amor a Jesucristo y a la Iglesia, de compromiso cristiano, de vida espiritual y de servicio generoso a los demás.


“Live the Family – Home zoom ”

movimiento Opus Dei  Tagged , , , , , , No Comments »

Bajo el marco “Live the Family”, desde hace 3 años, en el congreso “Incontro Romano” que tiene lugar en Roma durante la Semana Santa, se ha tratado sobre el hogar como ámbito en torno al que surge la familia, y el trabajo doméstico como una de las causas que contribuyen a crear su atmósfera propia.

“Home Management” se centró en la gestión doméstica de la casa, las consecuencias personales y sociales de una adecuada competencia profesional.

 

Opus Dei - Las  participantes acudieron a Roma desde diversos países.
Las participantes acudieron a Roma desde diversos países.

En el 2007, “Home art” resaltó las cualidades artísticas, la sensibilidad y las destrezas necesarias para este trabajo. Para cerrar el ciclo, el Incontro Romano 2008 tuvo como título “Live the Family – Home Zoom”. Se trataba de una aproximación de carácter sociológico y de opinión pública al trabajo del hogar.

Opus Dei - Estudiantes  de la Mikawa Cooking School de Nagasaki (Japón) presentaron un estudio  basado en cómics.
Estudiantes de la Mikawa Cooking School de Nagasaki (Japón) presentaron un estudio basado en cómics.

La literatura, el estudio de civilizaciones, el análisis de una serie de películas y de programas de televisión, han sido los referentes de las ponencias presentadas durante estos días. Destacó el estudio realizado sobre cómics de Mikawa Cooking School de Nagasaki (Japón).

Elisabetta Ciavarella, vicepresidenta de la Cooperativa Social Educatica ELIS, bajo cuyo patrocinio se realiza el Congreso, resaltó que el espíritu de servicio –tan manifiesto en el trabajo del hogar- es el eje central de todo trabajo humano, y la base del trabajo educativo que promueve el ELIS.

Como señalaba san Josemaría Escrivá:

“Las tareas profesionales —también el trabajo del hogar es una profesión de primer orden— son testimonio de la dignidad de la criatura humana; ocasión de desarrollo de la propia personalidad; vínculo de unión con los demás; fuente de recursos; medio de contribuir a la mejora de la sociedad, en la que vivimos, y de fomentar el progreso de la humanidad entera…
 

Opus Dei - Una ponente  del Atlantika Cultural Centre, de Lagos (Nigeria).
Una ponente del Atlantika Cultural Centre, de Lagos (Nigeria).

- Para un cristiano, estas perspectivas se alargan y se amplían aún más, porque el trabajo -asumido por Cristo como realidad redimida y redentora- se convierte en medio y en camino de santidad, en concreta tarea santificable y santificadora”.

La conferencia principal corrió a cargo de M. Angeles Nogueras, presidente de la asociación holandesa O.F.A. (Organización, Familia e Iniciativa).

Marta Brancatisano cerró la jornada con una intervención en la que destacó la personalidad que se requiere para desempeñar un trabajo que, en la mayoría de los casos, aún suponiendo un gran beneficio para todos, pasa oculto.

Testimonios públicos de San Josemaría sobre el pueblo judío

movimiento Opus Dei  Tagged , , , , , , No Comments »

Tertulia con San Josemaría Escrivá en Altoclaro (Caracas, Venezuela). 14 de febrero de 1975. Asisten 5.000 personas.

-“Gracias Padre. Padre yo soy hebreo…”

- “Yo amo mucho a los hebreos, porque amo a Jesucristo con locura, que es hebreo. No digo era, sino es: Iesus Christus heri et hodie, ipse et insaecula. Jesucristo sigue viviendo, y es hebreo como tú. Y el segundo amor de mi vida es una hebrea, María Santísima, Madre de Jesucristo, de modo que te miro con cariño. Sigue.”

-“Yo creo que ya la pregunta está respondida, Padre.”

Tertulia con San Josemaría Escrivá en Tabancura (Chile). 5 de Julio de 1974

-“Padre, yo soy judía”

-“Mira, yo te voy a decir una cosa que te va a dar mucha alegría. Yo…, y lo he aprendido de este hijo mío, (señala a Don Álvaro), tengo que decirte que el primer amor de mi vida es un hebreo: Jesús, Jesús de Nazaret. ¡De tu raza! Y el segundo, María Santísima, Virgen y Madre, Madre de ese hebreo y madre mía y madre tuya. ¿Va bien así?

-“Sí Padre.”

Palabras de San Josemaría durante una tertulia en Villa Tevere, el 28 de febrero de 1971. Se conserva grabación magnetofónica.
((Los puntos suspensivos señalan palabras que no se entienden))

Yo quiero mucho a los hebreos; y tenéis bastantes hermanos hebreos —y hermanas— que son maravillosos y generosos. Y hay otros hebreos que son Cooperadores, y son muy generosos… Me acuerdo en este momento de uno muy viejo, que cogió… de otra nación americana y se plantó en México… para que le conociera, que ha regalado un colegio que tienen ahora vuestras hermanas. Ha regalado, pero después se han metido padres de familia, porque no nos interesa tener nada nuestro.

“El don de la fe llama a todos los cristianos a cooperar en la evangelización”

movimiento Opus Dei  Tagged , , , , , , , No Comments »

Benedicto XVI recuerda la llamada universal al apostolado en el Mensaje para la XLV Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones que se celebrará el 13 de abril

Opus Dei -

“La Iglesia es misionera en su conjunto y en cada uno de sus miembros. Si por los sacramentos del Bautismo y de la Confirmación cada cristiano está llamado a dar testimonio y a anunciar el Evangelio, la dimensión misionera está especial e íntimamente unida a la vocación sacerdotal. En la alianza con Israel, Dios confió a hombres escogidos, llamados por Él y enviados al pueblo en su nombre, la misión profética y sacerdotal. (…) Y lo mismo hizo con los profetas”.

“Las promesas hechas a los padres se realizaron plenamente en Jesucristo. (…) Y Jesús escogió como estrechos colaboradores suyos en el ministerio mesiánico a unos discípulos, ya en su vida pública, durante la predicación en Galilea. Por ejemplo, cuando en la multiplicación de los panes, dijo a los Apóstoles: “Dadles vosotros de comer”, impulsándolos así a hacerse cargo de las necesidades del gentío, al que quería ofrecer pan que lo saciara, pero también revelar el pan “que perdura, dando vida eterna”.

(…) Si nos detenemos a meditar el pasaje del Evangelio (…) descubrimos todos los aspectos que caracterizan la actividad misionera de una comunidad cristiana que quiera permanecer fiel al ejemplo y a las enseñanzas de Jesús. Corresponder a la llamada del Señor comporta afrontar con prudencia y sencillez cualquier peligro e incluso persecuciones, ya que “un discípulo no es más que su maestro, ni un esclavo más que su amo”. Al hacerse una sola cosa con el Maestro, los discípulos ya no están solos para anunciar el Reino de los cielos, sino que el mismo Jesús es quien actúa en ellos. (…) Y además, como verdaderos testigos, “revestidos de la fuerza que viene de lo alto” predican “la conversión y el perdón de los pecados” a todo el mundo”.

“Al hacerse una sola cosa con el Maestro, los discípulos ya no están solos para anunciar el Reino de los cielos, sino que el mismo Jesús es quien actúa en ellos”

“Precisamente porque el Señor los envía, los Doce son llamados “apóstoles”, destinados a recorrer los caminos del mundo anunciando el Evangelio como testigos de la muerte y resurrección de Cristo. (…) En ese proceso de evangelización, el libro de los Hechos de los Apóstoles atribuye un papel muy importante también a otros discípulos, cuya vocación misionera brota de circunstancias providenciales, incluso dolorosas, como el ser expulsados de la propia tierra por ser seguidores de Jesús. (…) El primero de todos, llamado por el mismo Señor a ser un verdadero Apóstol, es sin duda alguna Pablo de Tarso. La historia de Pablo, el mayor misionero de todos los tiempos, lleva a descubrir, bajo muchos puntos de vista, el vínculo que existe entre vocación y misión. Acusado por sus adversarios de no estar autorizado para el apostolado, recurre repetidas veces precisamente a la vocación recibida directamente del Señor”.

“Al principio, como también después, lo que “apremia” a los Apóstoles es siempre “el amor de Cristo”. (…) El amor de Cristo, de hecho, viene comunicado a los hermanos con ejemplos y palabras; con toda la vida”.

“Entre las personas dedicadas totalmente al servicio del Evangelio se encuentran de modo particular los sacerdotes llamados a proclamar la Palabra de Dios, administrar los sacramentos, especialmente la Eucaristía y la Reconciliación, entregados al servicio de los más pequeños, de los enfermos, de los que sufren, de los pobres y de cuantos pasan por momentos difíciles en regiones de la tierra donde hay tal vez multitudes que aún hoy no han tenido un verdadero encuentro con Jesucristo. (…) Las estadísticas indican que el número de bautizados aumenta cada año gracias a la acción pastoral de esos sacerdotes, totalmente consagrados a la salvación de los hermanos. (…) A través de sus sacerdotes, Jesús se hace presente entre los hombres de hoy hasta los confines últimos de la tierra”.

Opus Dei -

“Siempre ha habido en la Iglesia muchos hombres y mujeres que, movidos por la acción del Espíritu Santo, han escogido vivir el Evangelio con radicalidad, haciendo profesión de los votos de castidad, pobreza y obediencia. Esas pléyades de religiosos y religiosas, pertenecientes a innumerables Institutos de vida contemplativa y activa, “han tenido hasta ahora y siguen teniendo gran participación en la evangelización del mundo”. Con su oración continua y comunitaria, los religiosos de vida contemplativa interceden incesantemente por toda la humanidad; los de vida activa, con su multiforme acción caritativa, dan a todos el testimonio vivo del amor y de la misericordia de Dios”.

“El don de la fe llama a todos los cristianos a cooperar en la evangelización. Esta toma de conciencia se alimenta por medio de la predicación y la catequesis, la liturgia y una constante formación en la oración; se incrementa con el ejercicio de la acogida, de la caridad, del acompañamiento espiritual, de la reflexión y del discernimiento, así como de la planificación pastoral, una de cuyas partes integrantes es la atención vocacional”.

“Las vocaciones al sacerdocio ministerial y a la vida consagrada sólo florecen en un terreno espiritualmente bien cultivado. De hecho, las comunidades cristianas que viven intensamente la dimensión misionera del ministerio de la Iglesia nunca se cerrarán en sí mismas”.


WordPress Theme & Icons by N.Design Studio. WPMU Theme pack by WPMU-DEV.
Entries RSS Comments RSS Acceder