<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Opus Dei Testimonios &#187; fundador</title>
	<atom:link href="http://opusdeit.org/category/fundador/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://opusdeit.org</link>
	<description>Testimonios sobre el Opus Dei y la vida cristiana</description>
	<lastBuildDate>Wed, 02 Mar 2011 19:26:39 +0000</lastBuildDate>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.0.4</generator>
		<item>
		<title>La “Glorieta Josemaría Escrivá”</title>
		<link>http://opusdeit.org/2011/03/la-%e2%80%9cglorieta-josemaria-escriva%e2%80%9d/</link>
		<comments>http://opusdeit.org/2011/03/la-%e2%80%9cglorieta-josemaria-escriva%e2%80%9d/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 02 Mar 2011 19:22:02 +0000</pubDate>
		<dc:creator>opusdeit</dc:creator>
				<category><![CDATA[fundador]]></category>
		<category><![CDATA[Ana Sastre]]></category>
		<category><![CDATA[Burgos]]></category>
		<category><![CDATA[Cotoneaster]]></category>
		<category><![CDATA[Europa]]></category>
		<category><![CDATA[Fundador de la Obra]]></category>
		<category><![CDATA[Huelgas]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opusdeit.org/?p=9866</guid>
		<description><![CDATA[El alcalde de Burgos, Juan Carlos Aparicio, inauguró una glorieta en esa ciudad que lleva el nombre de &#8220;Josemaría Escrivá&#8221;. Asistieron el vicario del Opus Dei en España, Ramón Herrando y el vicario para Castillla y León, Ángel Lasheras. Estuvo presente el Arzobispo de Burgos, Mons. Gil Hellín. El acto, al que asistieron centenares de [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: center"><img src="http://www.opusdei.es/image/alcalde+glorieta.jpg" alt="Opus Dei - " width="200" height="299" /></div>
<p>El alcalde de Burgos, Juan Carlos Aparicio,  inauguró una glorieta en esa ciudad que lleva el nombre de &#8220;Josemaría  Escrivá&#8221;. Asistieron el vicario del Opus Dei en España, Ramón Herrando y el  vicario para Castillla y León, Ángel Lasheras.</p>
<p>Estuvo presente el Arzobispo de Burgos, Mons. Gil Hellín. El acto, al  que asistieron centenares de personas, se desarrolló en un clima  festivo.</p>
<p>Para reflejar la universalidad de la Obra, plantaron arbustos dos  mujeres peruanas, Paulina Gómez y Carla Carrasco; una brasileña; un  estudiante alemán; un investigador filipino; la búlgara Nevena Petrova;  un profesional palestino, una familia congoleña y otra burgalesa.</p>
<div><img src="http://www.opusdei.es/image/burgos2.jpg" alt="Opus Dei - " width="200" height="197" /></div>
<p>Posteriormente el Arzobispo y los vicarios de la Obra oficiaron una Misa  de acción de gracias en la iglesia de San Cosme y San Damián, uno de  los templos en los que el Fundador del Opus Dei solía celebrar misa con  frecuencia.</p>
<p>La idea de dar el nombre del Fundador del Opus Dei a una calle en esa  ciudad surgió en el año 2002, centenario del nacimiento de San  Josemaría. En el año 2005, Carolina de Miguel propuso al Alcalde esta  iniciativa en representación de diversas entidades y personas de Burgos,  entre las que se encontraban: Fundación Cauce, Cartuja de Miraflores,  Comunidad de religiosos Carmelitas, Asociación de antiguos alumnos en  Burgos de la Universidad de Navarra, Asociación Arlanza, Centro cultural  Tordomar, varios monasterios burgaleses de religiosas de Clausura, el  Arzobispo Mons. Gil Hellín, Rafael Frubëck de Burgos, el superior de la  comunidad de los Maristas de Burgos, etc. El Ayuntamiento decidió en el  año 2006 dar ese nombre a una glorieta situada en un barrio residencial  en fase de crecimiento.</p>
<p>San Josemaría permaneció en Burgos desde enero de 1938 hasta marzo de  1939. Se cumplen ahora 70 años del comienzo de su estancia en esta  ciudad castellana. Desde Burgos se desplazaba a otras localidades  españolas para seguir en contacto con los miembros de la Obra y otros  jóvenes que se dirigían espiritualmente con él y que se encontraban  diseminados por la península, la mayor parte de ellos en los frentes de  guerra. También eran muchos los que acudían a Burgos para estar con el  joven sacerdote que  tanto había influido en sus vidas y al que guardaban un particular  cariño.</p>
<p style="text-align: center">
<div style="text-align: center"><img src="http://www.opusdei.es/image/burgos3.jpg" alt="Opus Dei - " width="200" height="150" /></div>
<p>Los biógrafos del Fundador suelen referirse a esta etapa como “la época  de Burgos”. Ciertamente fueron años de intensa oración y penitencia en  los que el Fundador fue perfilando la inminente expansión de la Obra por  todo el mundo, una vez que concluyera la contienda. En esa ciudad  terminó de escribir “Camino”, la más conocida de sus obras. También en  Burgos trabajó su tesis doctoral en derecho sobre la abadesa de las  Huelgas.</p>
<p>Los actos conmemorativos de este aniversario comenzaron el 17 de enero  con una conferencia de la burgalesa Ana Sastre, médica nutricionista y  escritora. Ha sido la primera mujer que ha escrito una biografía sobre  el Fundador de la Obra.</p>
<p>Tras la conferencia, se proyectaron varios vídeos con los testimonios de  algunos burgaleses que trabajan profesionalmente en distintos países y  colaboran en iniciativas apostólicas promovidas por miembros del Opus  Dei como José María Martínez, profesor universitario en Texas; Pablo  Gil, sacerdote que  atiende labores apostólicas de la Obra en Letonia; la  emocionante intervención de Teresa Peña, sobre el crecimiento de la  Iglesia en Estonia; Germán Gil, profesor y músico, en Austria; Mila  Herráez, desde Colombia, país por el que pidió oraciones, o la directora  de Lexington College, Marta Elvira.</p>
<p style="text-align: right">
<div style="text-align: right"><img src="http://www.opusdei.es/image/burgos+200.jpg" alt="Opus Dei - " width="200" height="145" /></div>
<p><strong>Además asistieron al acto de inauguración de la glorieta:</strong></p>
<p>Jaime Mateu, Delegado en Burgos de la Junta de Castilla y León, y  Alfredo Velasco, Presidente de la Fundación Campolara.</p>
<p><strong>Personas que participaron en la plantación de arbustos:</strong></p>
<p><strong>África</strong>: Cissé Mbongo y Annia Habimana, de la república  democrática del Congo y dos kenianos. Plantaron un Junípero junto a  Margarita Valenzuela y Josebe Soga, de Harambee.</p>
<p><strong>América</strong>: Arturo León, de la Fundación Schola, Yabi Domínguez  (Perú), Carla Carrasco (Perú), Rodrigo Soto (México) y  también otras  personas de Colombia y Brasil. Plantaron una Mahonia.</p>
<p><strong>Asia y Oceanía</strong>: representaron a estos dos continentes Keitzuke,  de Japón; y Angelo Porciúncula, de Filipinas. Plantaron un Pitósporo,  arbusto procedente de China junto a Cristina García Gallardo, de la  Asociación Arlanza y un representante de Cooperación Social en Burgos.</p>
<p><strong>Europa</strong>: Donat Schipp, de Alemania; y Nevena Petrova, de Bulgaria.  Plantaron una Piracanta junto a Carlos Ortega, del Banco de Alimentos  de Burgos, y Maribel González, de Cauce.</p>
<p><strong>Burgos</strong>: el Alcalde y un matrimonio burgalés plantaron un  Cotoneaster.<a><br />
</a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opusdeit.org/2011/03/la-%e2%80%9cglorieta-josemaria-escriva%e2%80%9d/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Roma. 26 de junio de 1975</title>
		<link>http://opusdeit.org/2010/10/roma-26-de-junio-de-1975-2/</link>
		<comments>http://opusdeit.org/2010/10/roma-26-de-junio-de-1975-2/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 20 Oct 2010 07:46:41 +0000</pubDate>
		<dc:creator>opusdeit</dc:creator>
				<category><![CDATA[fundador]]></category>
		<category><![CDATA[26 de junio de 1975]]></category>
		<category><![CDATA[cardenal Julián Herranz]]></category>
		<category><![CDATA[fidelidad]]></category>
		<category><![CDATA[Roma]]></category>
		<category><![CDATA[San Josemaría]]></category>
		<category><![CDATA[Santa María de la Paz]]></category>
		<category><![CDATA[Villa Tevere]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opusdeit.org/?p=9649</guid>
		<description><![CDATA[Relato del cardenal Julián Herranz sobre la marcha al cielo de San Josemaría el 26 de junio de 1975 Cardenal Herranz El 26 de junio regresé a Villa Tevere desde el Vaticano a la hora habitual: poco antes de la una y media del mediodía. Nada más llegar me avisaron desde la Secretaría general: -Suba [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h2 style="text-align: center">Relato del cardenal Julián Herranz sobre la marcha al cielo de San Josemaría el 26 de junio de 1975</h2>
<div>
<div><img src="http://www.opusdei.es/img/sp.gif" alt="" width="1" height="1" /></div>
<div><img src="http://www.opusdei.es/img/sp.gif" alt="" width="1" height="1" /></div>
</div>
<div><img src="http://www.opusdei.es/image/julian-herranz21.jpg" alt="Opus Dei - Cardenal Herranz" width="150" height="215" /></p>
<div>Cardenal Herranz</div>
</div>
<p>El 26 de junio regresé a Villa Tevere desde el Vaticano a la hora habitual: poco antes de la una y media del mediodía. Nada más llegar me avisaron desde la Secretaría general:</p>
<p>-Suba enseguida. El Padre está muriéndose.</p>
<p>Me dio un vuelco el corazón y, rezando, subí rápidamente. Cuando llegué al segundo piso de la Villa Vecchia, don Álvaro, que en ese momento se hallaba en el dintel de la puerta de su cuarto de trabajo, donde yacía el Padre, me dijo:</p>
<p>—Ven, ven, porque tú también eres médico.</p>
<p>Entré inmediatamente y encontré al Padre en sotana, tendido en el suelo, con el rostro sereno, aunque sin respiración.</p>
<p>José Luis Soria, sacerdote y médico, estaba efectuándole la respiración artificial desde un rato antes. Fuimos alternándonos: unos segundos él y otros yo. Continuamos practicándole también el masaje cardíaco.</p>
<p>Yo no sabía lo que había sucedido, aunque supuse, como luego me informaron, que el Padre había sufrido un <em>shock </em>cardíaco. Acepté la Voluntad de Dios, pero le pedía que no se lo llevase tan pronto. De rodillas como estaba, le pedí con toda mi alma al Señor que aceptase un cambio: mi vida por la suya. La mía vale poco, le dije. La suya nos es necesaria a todos: a sus hijos, a la Iglesia, a la humanidad.</p>
<p>Y así estuvimos José Luis y yo, durante largo rato: una vez y otra, y otra&#8230; en silencio, con lágrimas en los ojos, hasta que nos dimos cuenta de que era inútil seguir. Todos los signos clínicos eran de muerte. Don Álvaro y Javier Echevarría, que en todo momento habían acompañado y atendido amorosamente al Padre, comunicaron formalmente la tristísima noticia a los miembros del Consejo General que estaban reunidos en una habitación contigua. También, por teléfono, a las mujeres de la Asesoría Central. En ambos casos, dándoles a la vez los oportunos consejos de piedad filial y de gobierno.</p>
<div><img src="http://www.opusdei.es/image/enlasafuerasdejerico.gif" alt="Opus Dei - " width="142" height="205" /></div>
<p>Trasladamos enseguida el cuerpo del Padre al oratorio de Santa María de la Paz. Horas después, mientras rezaba ante su cadáver, revestido con ornamentos sacerdotales, vino a mi mente, entre otros muchos entrañables recuerdos, la confidencia que el Padre nos hizo un lejano día de Navidad de 1953, junto al fuego de la chimenea de la sala de estar.</p>
<p>Nos dijo que quería escribir un libro sobre el borrico, ese animal <em>bíblico</em> con el que tanto le gustaba identificarse, porque había dado calor a Jesús en Belén y lo había llevado en triunfo a Jerusalén. Un animal que los hombres no suelen estimar pero que el Padre nos ponía como ejemplo: de humildad, de reciedumbre en el trabajo y de fidelidad en esa <em>guerra</em> de paz y de amor que sus hijos del Opus Dei y todos los cristianos están llamados a propagar en el mundo. Si llegaba a tener tiempo para escribir ese libro —nos dijo— lo titularía <em>Vida y ventura de un borrico de noria.</em></p>
<p>Dios se lo llevó antes de que pudiera completarlo. Pero se conservan pasajes recogidos de sus conversaciones, de los que algunos, corregidos de su puño y letra, glosan las<em> misericordias</em> del oratorio de Pentecostés que él quiso ornamentar con escenas de borricos. Esos textos –recogidos en <em>Crónica</em>, una revista interna- son un símbolo de su vida. Entre otras maravillas de la “teología del borrico”, se lee:</p>
<p>«Al borrico le hubiese gustado llegar a la Navidad; calentar otra vez, con su aliento, al Niño. Pero estuvo de algún modo presente, en la blanca alegría de aquella noche, porque vinieron los ángeles e hicieron de su piel panderos y zambombas.</p>
<p>»La historia del borrico termina bien; muere trabajando. Y que lo destrocen después, que lo despellejen y hagan tambores para la guerra y zambombas para cantar al Niño Dios».</p>
<p>Así murió el Padre.<a><br />
</a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opusdeit.org/2010/10/roma-26-de-junio-de-1975-2/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Novedades en josemariaescriva.info</title>
		<link>http://opusdeit.org/2010/10/novedades-en-josemariaescriva-info-2/</link>
		<comments>http://opusdeit.org/2010/10/novedades-en-josemariaescriva-info-2/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 19 Oct 2010 09:30:48 +0000</pubDate>
		<dc:creator>opusdeit</dc:creator>
				<category><![CDATA[fundador]]></category>
		<category><![CDATA[Barbastro]]></category>
		<category><![CDATA[Forja]]></category>
		<category><![CDATA[Fundación Studium]]></category>
		<category><![CDATA[Fundador del Opus Dei]]></category>
		<category><![CDATA[josemariaescriva.info]]></category>
		<category><![CDATA[libro infantil]]></category>
		<category><![CDATA[milagro]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opusdeit.org/?p=9622</guid>
		<description><![CDATA[Seleccionamos algunas de las últimas noticias publicadas en la web dedicada al Fundador del Opus Dei. Entre otras, un libro infantil que narra los primeros años de la vida de San Josemaria Escrivá y un vídeo-testimonio de un favor concedido por el santo Portada de &#8220;Forja&#8221; en ruso Milagros de nuestro tiempo Alberto Castro, un [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h2 style="text-align: center">Seleccionamos algunas de las últimas noticias publicadas en la web dedicada al Fundador del Opus Dei. Entre otras, un libro infantil que narra los primeros años de la vida de San Josemaria Escrivá y un vídeo-testimonio de un favor concedido por el santo</h2>
<div><img src="http://www.opusdei.es/image/forjaruso.jpg" alt="Opus Dei - Portada de " width="200" height="288" /></p>
<div>Portada de &#8220;Forja&#8221; en ruso</div>
</div>
<p><strong>Milagros de nuestro tiempo</strong></p>
<p>Alberto Castro, un abogado de Puerto Rico, cuenta en el video &#8220;<em>Encontrando a Dios en la vida diaria. El Opus Dei en Puerto Rico: Algunos Testimonios</em>&#8220;, cómo pidió a san Josemaría que le curara de una grave lesión.</p>
<p><strong>Blanco y los viajes a Barbastro</strong></p>
<p>“Blanco y los viajes a Barbastro” es el título del nuevo libro infantil que narra los primeros años de la vida de San Josemaria Escrivá, fundador del Opus Dei, desde su nacimiento hasta su primera Comunión.</p>
<p><strong>Nuevas ediciones de los libros de san Josemaría</strong></p>
<p>La actividad editorial promovida por la <em>Fundación Studium</em> ha sido abundante en los últimos meses en muy distintos lugares del mundo.</p>
<p><strong>&#8220;Apuntes&#8221;, la primera biografía sobre san Josemaría</strong></p>
<p>Sólo unos meses después del fallecimiento de san Josemaría, vio la luz una primera publicación de carácter biográfico Mons. Escrivá de Balaguer. Apuntes sobre la vida del Fundador del Opus Dei, escrita por Salvador Bernal. Esos Apuntes, que recogemos íntegramente en esta página web, ofrecen una introducción sencilla y ágil a la vida de san Josemaría y a los aspectos centrales del Opus Dei, la institución que fundó en 1928.<a><br />
</a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opusdeit.org/2010/10/novedades-en-josemariaescriva-info-2/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Barbastro. Una caricia de la Virgen</title>
		<link>http://opusdeit.org/2010/10/barbastro-una-caricia-de-la-virgen-2/</link>
		<comments>http://opusdeit.org/2010/10/barbastro-una-caricia-de-la-virgen-2/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 19 Oct 2010 09:23:02 +0000</pubDate>
		<dc:creator>opusdeit</dc:creator>
				<category><![CDATA[fundador]]></category>
		<category><![CDATA[9 de enero de 1902]]></category>
		<category><![CDATA[Barbastro]]></category>
		<category><![CDATA[caricia]]></category>
		<category><![CDATA[Dolores Albás]]></category>
		<category><![CDATA[santos]]></category>
		<category><![CDATA[Virgen]]></category>
		<category><![CDATA[voluntad de Dios]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opusdeit.org/?p=9618</guid>
		<description><![CDATA[Breve biografía sobre el Fundador del Opus Dei escrita por José Miguel Cejas —De esta noche no pasa —dijo el doctor Camps. Aquello fue un mazazo para los Escrivá, un joven matrimonio de Barbastro: su hijo pequeño, Josemaría, se les moría sin remedio. Aquella noche de 1904 le velaron hasta la madrugada, contemplando su rostro [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h2 style="text-align: center">Breve biografía sobre el Fundador del Opus Dei escrita por José Miguel Cejas</h2>
<p>—De esta noche no pasa —dijo el doctor Camps.</p>
<p>Aquello fue un mazazo para los Escrivá, un joven matrimonio de Barbastro: su hijo pequeño, Josemaría, se les moría sin remedio. Aquella noche de 1904 le velaron hasta la madrugada, contemplando su rostro dormido y trémulo por la fiebre.</p>
<p>Había nacido dos años antes, el 9 de enero de 1902, y lo habían bautizado enseguida, como de costumbre. Y ahora, ¡tan pronto!, Dios se lo llevaba.</p>
<p>Pero no perdían la esperanza. Su madre, Dolores Albás, había prometido a la Virgen que, si se curaba, lo llevaría en brazos hasta la ermita de Torreciudad.</p>
<p>Y así pasaron la noche, rezando, llenos de fe, esperando el milagro.</p>
<p>El doctor Camps llegó a primera hora de la mañana. Pensó que, para ahorrarles la pena de que tuvieran que comunicárselo, lo mejor era preguntar directamente:</p>
<p>—¿A qué hora ha muerto el niño?</p>
<p>—¡El niño —le contestaron, emocionados— está perfectamente!</p>
<p>Sus padres cumplieron la promesa y le llevaron a Torreciudad. <strong>Mi madre me llevó en sus brazos a la Virgen. Iba sentada en la caballería, no a la inglesa, sino en silla, como entonces se hacía, y pasó miedo porque era un camino muy malo. </strong></p>
<p>Fue la primera caricia de la Virgen con Josemaría Escrivá. Con razón le comentaba su madre, años después:</p>
<p>—Hijo: para algo muy grande te ha dejado en este mundo la Virgen, porque estabas más muerto que vivo.</p>
<p>Salvo ese momento crítico, los primeros años de Josemaría fueron serenos y apacibles. <strong>Dios Nuestro Señor fue preparando las cosas para que mi vida fuese normal y corriente, sin nada llamativo</strong>. <strong>Me hizo nacer en un hogar cristiano, como suelen ser los de mi país, de padres ejemplares que practicaban y vivían su fe, dejándome en libertad muy grande desde chico, vigilándome al mismo tiempo con atención. </strong></p>
<p>Agradeció siempre a Dios la educación humana y cristiana que le dieron sus padres: <strong>Mi madre, papá, mis hermanos y yo íbamos siempre juntos a oír Misa. Mi padre nos entregaba la limosna, que llevábamos gozosos, al hombre cojo, que estaba arrimado al palacio episcopal. Después me adelantaba a tomar agua bendita, para darla a los míos. La Santa Misa. Luego, todos los domingos, en la capilla del Santo Cristo de los Milagros rezábamos un Credo. Y, el día de la Asunción (&#8230;), era cosa obligada <em>adorar</em> (así decíamos) a la Virgen de la Catedral</strong> .</p>
<p>Su infancia fue parecida a la de tantos niños de aquel Barbastro de comienzos de siglo XX: risas y correteos por la Plaza del Mercado, tablas y más tablas de multiplicar en el Colegio de los Escolapios y unos viajes fantásticos en las noches de invierno hasta el centro de la Tierra, o la mismísima Luna, de la mano de Julio Verne. Fue un niño como tantos otros: bueno, generoso, obediente y con los inevitables caprichos y rabietas que sus padres corrigieron con paciencia. Porque los santos no nacen: se <em>hacen</em>.</p>
<p>Se <em>hacen</em> correspondiendo, en lo grande y en lo pequeño a la voluntad de Dios. Y Dios quiso que Josemaría conociera pronto el misterio del dolor: entre 1910 y 1913 —desde los ocho a los once años— fueron muriendo, por enfermedad, sus tres hermanas pequeñas.<a><br />
</a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opusdeit.org/2010/10/barbastro-una-caricia-de-la-virgen-2/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Logroño. La llamada de Dios</title>
		<link>http://opusdeit.org/2010/10/logrono-la-llamada-de-dios-2/</link>
		<comments>http://opusdeit.org/2010/10/logrono-la-llamada-de-dios-2/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 19 Oct 2010 09:16:58 +0000</pubDate>
		<dc:creator>opusdeit</dc:creator>
				<category><![CDATA[fundador]]></category>
		<category><![CDATA[familia]]></category>
		<category><![CDATA[fe]]></category>
		<category><![CDATA[formación cristiana]]></category>
		<category><![CDATA[llamada de Dios]]></category>
		<category><![CDATA[Logroño]]></category>
		<category><![CDATA[Seminario de Logroño]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opusdeit.org/?p=9616</guid>
		<description><![CDATA[Breve biografía sobre el Fundador del Opus Dei escrita por José Miguel Cejas Las desgracias se sucedieron. En 1914 quebró el negocio familiar —un comercio de tejidos— y los Escrivá tuvieron que trasladarse de ciudad. Se asentaron en la capital de la Rioja, donde Josemaría siguió estudiando el Bachillerato. La actuación de su padre en [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h2 style="text-align: center">Breve biografía sobre el Fundador del Opus Dei escrita por José Miguel Cejas</h2>
<p>Las desgracias se sucedieron. En 1914 quebró el negocio familiar —un comercio de tejidos— y los Escrivá tuvieron que trasladarse de ciudad. Se asentaron en la capital de la Rioja, donde Josemaría siguió estudiando el Bachillerato. La actuación de su padre en aquellos momentos difíciles le dejó un caudal de recuerdos inolvidables; recuerdos —comentaba— <strong>que me enorgullecen y que no se han borrado de mi memoria (&#8230;): anécdotas de caridad generosa y oculta, fe recia sin ostentaciones, abundante fortaleza a la hora de la prueba bien unido a mi madre y a sus hijos. </strong></p>
<p>Era un adolescente estudioso que soñaba con ser arquitecto y construir grandes edificios. Pero Dios tenía otros planes para él. Un día, durante las Navidades de 1917-18, tras una intensa nevada, vio en la Costanilla de la calle Mayor de Logroño algo que le llamó poderosamente la atención: las huellas heladas de unos pies descalzos sobre la nieve. Eran las pisadas de un joven carmelita, José Miguel de la Virgen del Carmen.</p>
<p><strong>Si otros hacen tantos sacrificios por Dios </strong>—pensó—<strong>, ¿yo no voy a ser capaz de ofrecerle nada?</strong>; y entendió en su alma que Dios le llamaba a su servicio. <strong>Comencé a darme cuenta de que el corazón me pedía algo grande y que fuese amor.</strong></p>
<p>¿Para hacer qué? ¿Dónde? Lo ignoraba. <strong>Yo no sabía lo que Dios quería de mí, pero era, evidentemente, una elección. Ya vendría lo que fuera&#8230;</strong> De este modo, tan sobrenatural como sencillo, Dios le indicó la dirección —la entrega plena—, pero sin señalarle el camino con claridad. Tuvo que rezar, pedir luces, aconsejarse&#8230; como todos los que quieren seguir al Señor. Habló con el Padre José Miguel, que le ayudó en aquellos momentos decisivos, y desde entonces guardó un profundo afecto por la Virgen del Carmen y el Carmelo. No sabía qué hacer: sólo tenía presagios, presentimientos, <em>barrunto</em>s en el habla aragonesa. <strong>Barrunté el Amor, la llamada de Dios, que quería algo. Yo no sabía lo que era. </strong></p>
<p>Tomó una decisión trascendental en su vida con la ayuda de la Virgen, sin esperar la llegada de unas luces meridianas, de unas gracias <em>tumbativas</em>, como las que recibió San Pablo, que Dios no tenía por qué darle. Dios le llamó en la normalidad de lo cotidiano, con un signo en medio de la calle y Josemaría respondió con generosidad plena, demostrando la madurez espiritual de su corazón de adolescente. <strong>Mi Madre del Carmen me empujó al sacerdocio. Yo, Señora, hasta cumplidos los dieciséis años, me hubiera reído de quien dijera que iba a vestir sotana. </strong>Decidió hacerse sacerdote, algo en lo que no había pensado, para llevar a cabo ese querer de Dios aún desconocido.</p>
<p>Sus padres, como buenos cristianos, respetaron su decisión, y poco tiempo después ingresó en el Seminario de Logroño. Por medio del sacerdocio —intuyó— podría ser fiel a ese <strong>algo grande </strong>que Dios le pedía; algo, comentaría años después, <strong>que todavía estoy paladeando y que me ha endulzado la vida.</strong></p>
<p>Y oraba, de modo incesante:<strong> ¡Señor que vea! ¡Señor que sea!</strong><a><br />
</a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opusdeit.org/2010/10/logrono-la-llamada-de-dios-2/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Perdiguera. ¡Con qué ilusión recuerdo aquello!</title>
		<link>http://opusdeit.org/2010/10/perdiguera-%c2%a1con-que-ilusion-recuerdo-aquello-2/</link>
		<comments>http://opusdeit.org/2010/10/perdiguera-%c2%a1con-que-ilusion-recuerdo-aquello-2/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 19 Oct 2010 09:11:17 +0000</pubDate>
		<dc:creator>opusdeit</dc:creator>
				<category><![CDATA[fundador]]></category>
		<category><![CDATA[alegría]]></category>
		<category><![CDATA[Espíritu Santo]]></category>
		<category><![CDATA[formación cristiana]]></category>
		<category><![CDATA[Fundador del Opus Dei]]></category>
		<category><![CDATA[ilusión]]></category>
		<category><![CDATA[Perdiguera]]></category>
		<category><![CDATA[Sabiduría de Dios]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opusdeit.org/?p=9612</guid>
		<description><![CDATA[Breve biografía sobre el Fundador del Opus Dei escrita por José Miguel Cejas Perdiguera, de donde fue nombrado Regente auxiliar, era un pueblo de 870 habitantes, a 24 kilómetros de Zaragoza. Realizó una intensa labor sacerdotal. Tiempo después estuvo brevemente en otro pueblo, Fombuena. He estado dos veces en parroquias rurales. ¡Qué alegría cuando me [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h2 style="text-align: center">Breve biografía sobre el Fundador del Opus Dei escrita por José Miguel Cejas</h2>
<p><strong>Perdiguera, de donde fue nombrado Regente auxiliar, era un pueblo de 870 habitantes, a 24 kilómetros de Zaragoza. Realizó una intensa labor sacerdotal. Tiempo después estuvo brevemente en otro pueblo, Fombuena. He estado dos veces en parroquias rurales. ¡Qué alegría cuando me acuerdo! Me hicieron un bien colosal, colosal, colosal! ¡Con qué ilusión recuerdo aquello!</strong></p>
<p>Entre los vecinos de Perdiguera había un muchachito que pastoreaba unas cabras, con el que charlaba con frecuencia: <strong>me</strong> <strong>daba pena ver que pasaba todo el día por ahí, con el rebaño. Quise darle un poco de catecismo, para que pudiera hacer la Primera Comunión. Poco a poco, le fui enseñando algunas cosas.</strong></p>
<p><strong>Un día se me ocurrió preguntarle, para ver cómo iba asimilando las lecciones:</strong></p>
<p><strong>—Si fueras rico, muy rico, ¿qué te gustaría hacer?</strong></p>
<p><strong>—</strong>¿<strong>Qué es ser rico?, me contestó.</strong></p>
<p><strong>—Ser rico es tener mucho dinero, tener un banco&#8230;</strong></p>
<p><strong>—Y… ¿qué es un banco?</strong></p>
<p><strong>Se lo expliqué de un modo simple y continué:</strong></p>
<p><strong>—Ser rico es tener muchas fincas y, en lugar de cabras, unas vacas muy grandes. Después, ir a reuniones, cambiarse de traje tres veces al día&#8230; ¿Qué harías si fueras rico?</strong></p>
<p><strong>Abrió mucho los ojos, y me dijo por fin:</strong></p>
<p><strong>—Me comería ¡cada plato de sopas con vino!</strong></p>
<p><strong>Todas las ambiciones son eso; no vale la pena nada. Es curioso, no se me ha olvidado aquello. Me quedé muy serio, y pensé: Josemaría, está hablando el Espíritu Santo.</strong></p>
<p><strong>Esto lo hizo la sabiduría de Dios, para enseñarme que todo lo de la tierra era eso: bien poca cosa</strong>.</p>
<p>Ese era su Maestro: el Espíritu Santo. La Sabiduría divina iba enseñándole, guiándole, <em>escribiendo derecho</em> a través de los aparentes <em>renglones torcidos </em>con los que se encontraba, desconcertantes a primera vista: incomprensiones de parientes, problemas económicos&#8230; Cuando regresó a Zaragozase hizo cargo de una capellanía y continuó sus estudios de Derecho, al tiempo que daba clases en el Instituto Amado.<a><br />
</a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opusdeit.org/2010/10/perdiguera-%c2%a1con-que-ilusion-recuerdo-aquello-2/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Madrid. El crisol del dolor</title>
		<link>http://opusdeit.org/2010/10/madrid-el-crisol-del-dolor-2/</link>
		<comments>http://opusdeit.org/2010/10/madrid-el-crisol-del-dolor-2/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 19 Oct 2010 09:09:20 +0000</pubDate>
		<dc:creator>opusdeit</dc:creator>
				<category><![CDATA[fundador]]></category>
		<category><![CDATA[ayudar a los demás]]></category>
		<category><![CDATA[compromiso]]></category>
		<category><![CDATA[crisol]]></category>
		<category><![CDATA[enfermos]]></category>
		<category><![CDATA[generosidad]]></category>
		<category><![CDATA[Madrid]]></category>
		<category><![CDATA[voluntad de Dios]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opusdeit.org/?p=9610</guid>
		<description><![CDATA[Breve biografía sobre el Fundador del Opus Dei escrita por José Miguel Cejas El 19 de abril de 1927 se trasladó a Madrid, con permiso de su Arzobispo, para hacer el doctorado en Derecho. Pero, como señala Pedro Rodríguez, en la realidad profunda es Dios quien lo llevó a esa ciudad para darle a conocer [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h2 style="text-align: center">Breve biografía sobre el Fundador del Opus Dei escrita por José Miguel Cejas</h2>
<p>El 19 de abril de 1927 se trasladó a Madrid, con permiso de su Arzobispo, para hacer el doctorado en Derecho. Pero, como señala Pedro Rodríguez, en la realidad profunda es Dios quien lo llevó a esa ciudad para darle a conocer su Voluntad.</p>
<p>En Madrid, el tiempo que pensaba dedicar a la tesis cedió pronto ante el reclamo de las almas, y a partir de junio de aquel mismo año comenzó a trabajar como capellán del Patronato de Enfermos, una institución de beneficencia dirigida por unas religiosas, las Damas Apostólicas. <strong>Iba a enjugar lágrimas, a ayudar a los que necesitaban ayuda, a tratar con cariño a los niños, a los viejos, a los enfermos; y recibía mucha correspondencia de afecto y alguna que otra pedrada. </strong></p>
<p>Gastó en estas tareas los mejores años de su juventud: <strong>Horas y horas por todos los lados, todos los días, a pie de una parte a otra, entre pobres vergonzantes y pobres miserables, que no tenían nada de nada. </strong></p>
<p>No olvidaría nunca la miseria de las <em>corralas </em>madrileñas, donde se hacinaban familias enteras en cuartos insalubres y minúsculos. Ni los estragos de la tuberculosis, entonces incurable. Y aquellos niños de los suburbios, vestidos con harapos, que temblaban de frío entre el fango y los desperdicios. Dedicó <strong>muchos, muchos millares de horas a confesar niños en las barriadas pobres de Madrid. Hubiera querido irles a confesar en todas las grandes barriadas más tristes y desamparadas del mundo. Venían con los moquitos hasta la boca. Había que comenzar limpiándoles la nariz, antes de limpiarles un poquito aquellas pobres almas. </strong></p>
<p>Seguía rezando por aquel querer divino, aún desconocido: <strong>Cuando yo tenía barruntos y no sabía lo que era, decía gritando, cantando, ¡como podía!, unas palabras (&#8230;) he venido a poner fuego en la tierra, ¿y qué quiero sino que arda? Y la contestación: (&#8230;) aquí estoy, porque me has llamado.</strong><a><br />
</a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opusdeit.org/2010/10/madrid-el-crisol-del-dolor-2/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>2 de Octubre de 1928</title>
		<link>http://opusdeit.org/2010/10/2-de-octubre-de-1928-3/</link>
		<comments>http://opusdeit.org/2010/10/2-de-octubre-de-1928-3/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 19 Oct 2010 09:07:21 +0000</pubDate>
		<dc:creator>opusdeit</dc:creator>
				<category><![CDATA[fundador]]></category>
		<category><![CDATA[2 de octubre de 1928]]></category>
		<category><![CDATA[alegría]]></category>
		<category><![CDATA[Ángeles]]></category>
		<category><![CDATA[esperanza]]></category>
		<category><![CDATA[opus dei]]></category>
		<category><![CDATA[SANTIDAD]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opusdeit.org/?p=9608</guid>
		<description><![CDATA[Breve biografía sobre el Fundador del Opus Dei escrita por José Miguel Cejas Todo sucedió de una forma sencilla. El 2 de octubre de 1928 don Josemaría se encontraba en la Casa Central de los Paúles de Madrid, participando en unos ejercicios espirituales con otros sacerdotes de la diócesis. Era la fiesta de los Angeles [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h2 style="text-align: center">Breve biografía sobre el Fundador del Opus Dei escrita por José Miguel Cejas</h2>
<p>Todo sucedió de una forma sencilla. El 2 de octubre de 1928 don Josemaría se encontraba en la Casa Central de los Paúles de Madrid, participando en unos ejercicios espirituales con otros sacerdotes de la diócesis. Era la fiesta de los Angeles Custodios. <strong>Bendecid al Señor, Ángeles del Señor —</strong>había rezado, por la mañana, al celebrar la Eucaristía— <strong>cantadle un himno y exaltadle por los siglos de los siglos</strong>.</p>
<p>Se retiró a su habitación; y cuando releía las notas en las que había recogido las mociones que había recibido de Dios en los últimos diez años, <strong>vio </strong>la misión que Dios le confiaba: difundir por toda la tierra el mensaje evangélico de la llamada universal a la santidad, mediante la santificación del trabajo y la vida cotidiana.</p>
<p>En aquel instante supo, con certeza plena, que debía dedicar su vida entera a esa misión, a esa tarea. “Eso” era por lo que venía rezando desde su adolescencia: lo había <strong>visto</strong> —<strong>ver</strong> fue el verbo que empleó siempre para designar aquel momento decisivo— mientras repicaban las campanas de la cercana iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles. Aquel voltear jubiloso, comentaba años después, <strong>nunca ha dejado de sonar en mis oídos</strong></p>
<p>Y él&#8230; ¿qué era? Un sacerdote joven, sin medios económicos, recién llegado a Madrid, con una familia a su cargo&#8230; <strong>Tenía yo veintiséis años, la gracia de Dios y buen humor: nada más. </strong>Perono se desanimó. Se hizo este planteamiento sobrenatural:<strong> así como los hombres escribimos con la pluma, el Señor escribe con la pata de la mesa, para que se vea que es Él el que escribe: eso es lo increíble, eso es lo maravilloso. </strong></p>
<p>Desde aquella mañana de octubre de 1928 la Obra de Dios, el Opus Dei, fue una realidad, aunque sólo contase con una persona: la del fundador.</p>
<p>Su mensaje chocó con la mentalidad de la época. Muchos se asombraban al escuchar de sus labios que<em> todos estamos llamadas a la santidad</em>. ¿Cómo? ¿No estaba <em>reservada </em>la santidad a unos cuantos <em>privilegiados</em>? <strong>Simples cristianos</strong> —enseñaba don Josemaría—. <strong>Masa en fermento. Lo nuestro es lo ordinario, con naturalidad. Medio: el trabajo profesional. ¡Todos santos! </strong><a><br />
</a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opusdeit.org/2010/10/2-de-octubre-de-1928-3/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Luces de Dios</title>
		<link>http://opusdeit.org/2010/10/luces-de-dios-2/</link>
		<comments>http://opusdeit.org/2010/10/luces-de-dios-2/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 18 Oct 2010 17:55:49 +0000</pubDate>
		<dc:creator>opusdeit</dc:creator>
				<category><![CDATA[fundador]]></category>
		<category><![CDATA[14 de febrero de 1930]]></category>
		<category><![CDATA[labor apostólica]]></category>
		<category><![CDATA[luces de Dios]]></category>
		<category><![CDATA[opus dei]]></category>
		<category><![CDATA[Patronato de enfermos.]]></category>
		<category><![CDATA[Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opusdeit.org/?p=9603</guid>
		<description><![CDATA[Breve biografía sobre el Fundador del Opus Dei escrita por José Miguel Cejas Tras aquella iluminación sobre toda la Obra del 2 de octubre de 1928, Dios le fue dando nuevas luces y mociones interiores: eran certezas inefables y sobrenaturales, que fueron perfilando en su alma la fisonomía espiritual de aquel querer divino. El 14 [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h2 style="text-align: center">Breve biografía sobre el Fundador del Opus Dei escrita por José Miguel Cejas</h2>
<p>Tras aquella <strong>iluminación <em>sobre toda la Obra</em></strong> del 2 de octubre de 1928, Dios le fue dando nuevas luces y mociones interiores: eran certezas inefables y sobrenaturales, que fueron perfilando en su alma la fisonomía espiritual de aquel querer divino. El 14 de febrero de 1930, mientras celebraba la Eucaristía en una casa particular de Madrid, comprendió que debía poner en marcha la labor del Opus Dei con las mujeres.</p>
<p>Meses después, el 7 de agosto de 1931<strong>, </strong>durante la Consagración, en la iglesia del Patronato de Enfermos, entendió que<strong> serán los hombres y las mujeres de Dios quienes levantarán la Cruz con las doctrinas de Cristo sobre el pináculo de toda actividad humana.</strong></p>
<p>Y un mes más tarde, el 16 de octubre de 1931, durante un viaje en tranvía por las calles de Madrid supo que Dios quería que el sentido de la filiación divina debía ser fundamento del espíritu del Opus Dei. <strong>Sentí la acción del Señor</strong>, <strong>que hacía germinar en mi corazón y en mis labios, con la fuerza de algo imperiosamente necesario, esta tierna invocación: Abba! Pater!</strong></p>
<p>Junto con estas y otras mociones, fue viendo, a medida que crecía la labor apostólica, que necesitaba sacerdotes con su mismo carisma para llevar a cabo este fenómeno ascético y apostólico. No era sencillo encontrar una solución: el marco jurídico y canónico de la Iglesia de aquel tiempo no contemplaba todavía esta nueva realidad eclesial y pastoral, constituida por laicos y sacerdotes que trabajan en mutua cooperación, con unidad de espíritu y de régimen.</p>
<p>Estudió el asunto, se asesoró, solicitó consejo y rezó intensamente, pidiendo luces a Dios. Y cuando todos los caminos parecían cerrados, el 14 de febrero de 1943, de nuevo mientras celebraba la Eucaristía, comprendió la solución: la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz.</p>
<p>Fue un nuevo don. Otra manifestación del querer de Dios, que tiene sus propios tiempos. <strong>Después de buscar y no encontrar la solución jurídica </strong>—escribía—<strong> el Señor quiso dármela, precisa y clara</strong>.<a><br />
</a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opusdeit.org/2010/10/luces-de-dios-2/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Cimientos sobrenaturales</title>
		<link>http://opusdeit.org/2010/10/cimientos-sobrenaturales-2/</link>
		<comments>http://opusdeit.org/2010/10/cimientos-sobrenaturales-2/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 18 Oct 2010 16:27:06 +0000</pubDate>
		<dc:creator>opusdeit</dc:creator>
				<category><![CDATA[fundador]]></category>
		<category><![CDATA[2 de octubre de 1930]]></category>
		<category><![CDATA[alegría]]></category>
		<category><![CDATA[cimientos sobrenaturales]]></category>
		<category><![CDATA[expiación]]></category>
		<category><![CDATA[opus dei]]></category>
		<category><![CDATA[oración]]></category>
		<category><![CDATA[solidez]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opusdeit.org/?p=9598</guid>
		<description><![CDATA[Breve biografía sobre el Fundador del Opus Dei escrita por José Miguel Cejas En su adolescencia, soñaba con ser arquitecto y construir grandes edificios. Ahora Dios le pedía que fuera un instrumento fiel para construir un gran edificio sobrenatural que difundiese por los cinco continentes, a lo largo de los siglos, un mensaje divino. Ese [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h2 style="text-align: center">Breve biografía sobre el Fundador del Opus Dei escrita por José Miguel Cejas</h2>
<p>En su adolescencia, soñaba con ser arquitecto y construir grandes edificios. Ahora Dios le pedía que fuera un instrumento fiel para construir un gran edificio sobrenatural que difundiese por los cinco continentes, a lo largo de los siglos, un mensaje divino.</p>
<p>Ese edificio necesitaba, por su propia naturaleza, cimientos sobrenaturales. Por eso comentaba don Josemaría, dos años después de la fundación, el 2 de octubre de 1930: <strong>Vengo considerando (&#8230;) que los edificios materiales, en su construcción, tienen gran semejanza con los espirituales. Y así como aquella veleta dorada del gran edificio, por mucho que brille y por alta que esté, no importa para la solidez de la obra, mientras, por el contrario, un viejo sillar oculto en los cimientos, bajo tierra, donde nadie lo ve, es de importancia capital para que no se derrumbe la casa&#8230;, aunque no brille como el pobre latón dorado allá arriba&#8230; Así, en ese gran edificio, que se llama “la Obra de Dios” y que llenará todo el mundo, no hay que dar importancia a la veleta brillante. ¡Eso ya vendrá! Los cimientos: de ellos depende la solidez toda del conjunto. Cimientos hondos, muy hondos y fuertes: los sillares de ese cimiento son la <em>oración</em>; la argamasa que unirá estos sillares tiene un nombre solamente: <em>expiación</em>. Orar y sufrir, con alegría. Ahondar mucho; pues, para un edificio gigante, se precisa una base gigante también.</strong><a><br />
</a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opusdeit.org/2010/10/cimientos-sobrenaturales-2/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

